Gráfica – Richard Peñalver

Primicias24.com (Exclusiva) -La sentencia es hecha por Richard Peñalver, quien resulta el más reconocible “pistolero” del turbio 11 de abril cuando las cámaras de Venevisión lo enfocaron largo rato.

Sigue siendo un día “turbio” dada la participación de factores económicos de mucha significación y la trama que derivó en el “vacío de poder” que determinó el Tribunal Supremo de Justicia, condenó a un grupo de personas a llevar consigo el mote de “asesinos de Puente Llaguno”, cual estigma eterno. Richard Peñalver, icónico entre los “pistoleros”, sin duda fue convertido en la figura destacada de estos sucesos.

El actual Concejal Metropolitano sostiene la teoría del “Golpe dentro del golpe” y asegura que Cisneros fue quien determinó todo lo que se transmitió por Venevisión ese día. Asegura que las imágenes que transmitió Venevisión, así como las narraciones que hicieron sus periodistas, son las que determinaron el curso de los acontecimientos que finalmente llevaron al presidente Hugo Chávez a abandonar Miraflores y entregarse a militares involucrados.

“Las balas detienen la masacre”

Posiblemente el 11 de abril un pequeño sector habría dirigido el plan, incluso a espaldas de la mayoría opositora y de la propia dirección política de la oposición. Uno de los videos de ese día muestra a varios dirigentes de la oposición tratando de quitarle el micrófono al para entonces Almirante Molina Tamayo, quien incitaba a la marcha opositora a dirigirse a Miraflores. Era tarde ya. La Marcha había tomado el curso definitivo.

Richard Peñalver accionó su arma, una Glock punto 40 según describe él mismo, para detener una avanzada de la Policía Metropolitana. Su argumento era defensa propia y explica, bajo su criterio que “cuando nosotros comenzamos a disparar se acabaron los muertos”.

¿Quién era Richard Peñalver antes del 11 de abril y cómo llega hasta el 11 de abril?

- Yo desde muy chamo estaba en un grupo que se llamaba “Imagen”, en Chapellín, y hacíamos trabajo social y cultural. De ahí venimos nosotros. Mi hermano Cheo estaba en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria cuando eso, y de ahí nació esa lucha social. Al tiempo, producto de la estructura adeco-copeyana, para poder lograr cosas tuvimos que crear una Asociación de Vecinos para poder conseguir cosas para la comunidad, y yo gané esas elecciones ahí en San José de Chapellín, pero todo fue un fraude. Después que gané la Asociación de Vecinos me querían dar un carnet y como yo era joven, me exigían que tuviese un carnet de Acción Democrática y nosotros nos negamos a eso. Luego, producto de esa Asociación, me llegó la Causa R y comencé a trabajar en la política con la Causa, con el profesor Aristóbulo, y llegué en ese lapso a ser presidente de la Junta Parroquial del Recreo. Las diferencias con la Causa R me llevaron a renunciar y a meterme en el MBR-200 con el presidente Chávez, quien me hizo un llamado a través del mayor Antonio Rodríguez. Él (el Mayor) era presidente de la Asociación de Vecinos de La Campiña y me llamó para formar parte del MBR-200. Luego me reuní con Chávez para formar parte del movimiento y la segunda vez que me reuní, que leí cual era el proyecto, entonces comencé a formar parte de ellos. Comenzamos a armar los Círculos Bolivarianos pero cuando fuimos a inscribir al partido, no nos lo permitieron por el uso de Bolívar y la bandera nacional, entonces tuvimos que crear el Movimiento Quinta República (MVR). Yo quedé como coordinador de la DES número uno, que comprendía Vargas, Miranda y Caracas, y a la vez quedé en la Dirección Nacional. Luego hicimos una asamblea nacional el 19 de abril de 1996 y ahí se creó formalmente el partido MVR. Fuimos a la batalla electoral con Chávez porque ahí se definió si nos íbamos por las armas o por la vía pacífica. El 30% quería que nos fuésemos por la vía armada para desbancar a todo el Estado, al capitalismo apátrida. Pero quienes decidimos ir a la parte pacífica nos fuimos a la campaña y fui escogido por la base como candidato a Concejal de Libertador, y llegué luego al Concejo. En ese recorrido como Concejal me topé en varias oportunidades con la derecha. Tuvimos enfrentamientos en varios sectores de Caracas, en Chacaito, en la Hoyada, en el Congreso Nacional; era un tiempo fuerte y había mucho combate en la calle a golpes, palos, botellas. Pero el 11 de abril fue algo de verdad inesperado.

Nosotros ese día, ya producto de las tantas alocuciones que habían a través de los medios de Generales, Capitanes, dijimos que venía algo raro, algo fuerte, y definimos estar moscas. El 11 de abril yo estaba en mi oficina pero estábamos con una tarima en Miraflores que teníamos desde el 8 de abril contra el paro sindical y patronal, viendo el curso de lo que estaba pasando, que había esa marcha hasta Chuao. Nunca nos imaginamos que ese evento iba a terminar en Miraflores. Los imaginábamos pero nunca esperamos que fuese a llegar a ese estado de locura; pero cuando nos empiezan a radiar comenzamos a llamar a todos los cuadros y la gente se comienza a acercar sola a Miraflores para rodearlo. Cuando comienza el enfrentamiento, yo tenía mi arma porque cargaba siempre mi arma y mis credenciales. En esa oportunidad nos pintamos la cara inclusive con manchas negras, para enfrentarnos a golpes, pero jamás esperábamos un enfrentamiento a plomo; ese enfrentamiento que terminó con esa violencia extrema. Estábamos a una cuadra de Puente Llaguno cuando unas señoras llorando comienzan a gritar que estaban matando a la gente. Me estaba comiendo un yogurt, y cuando me acerco al puente ya la gente estaba corriendo hacia los laterales del Puente, y calló un camarada con un tiro en la cabeza, Anselmi recuerdo. Ahí fue cuando decidí sacar mi pistola, una Glock punto 40. Me pegué a la pared y se veía a la Policía Metropolitana. Llegó casi al puente, como a 50 metros del puente, y ahí nos tuvimos que entrar a plomo, y en el Hotel Edén, incluso tú ves aún que tiene como 100 plomazos incrustados en las paredes.

¿Nunca se enfrentaron a la marcha?

Gráfica – Concejal Metropolitano

- Eso fue el momento más difícil dentro de este proceso. Yo tengo la teoría, con base en los mismos criterios que tiene el video de Ángel Palacios, que cuando nosotros comenzamos a disparar se acabaron los muertos. A nosotros nos acusaban de haberle disparados a la marcha, y resulta que la marcha jamás llegó a Puente Llaguno. Eso lo corroboró el mismo comisario Vivas (Henry) cuando lo interpelaron en la AN, y los propios militares que decían desde un día antes en una grabación, lo de los muertos. Ya eso estaba como descartado. Sin embargo, por eso, nos calamos un año presos. Otros tuvieron la suerte de irse y no cayeron, pero nosotros enfrentemos la justicia y no queríamos nada de indulto ni sobreseimiento, sino que se supiera la verdad de que no estábamos disparándole a ninguna marcha sino que eso fue una show; que era un enfrentamiento entre gente oculta junto con la PM, contra nosotros.

¿Las imágenes de los medios son las que los hace responsables de las muertes?

- Fue terrible vale, porque hasta la familia de uno pensaba que eso era verdad. Que lo que decía Venevisión, era. No toda la familia, claro. Mi hermano Cheo, mi esposa y mis cuñados, dijeron siempre que eso era falso, que Richard no era capaz de esa vaina, pero era tanta la influencia mediática que en un momento pensaron que eso podía haber pasado. Dudaron por los medios, porque los medios ponían imágenes y decían: Mira cómo les disparan a la marcha. Y ponían un muerto con una bandera en el piso, acusándonos a los que estábamos ahí en Llaguno, y resultaba que ese muerto estaba en el otro lado del puente. Ni siquiera estaba en el puente, era del lado del Fermín Toro. Estaba en otra calle, muy lejos, en un enfrentamiento con la Guardia Nacional. Era un chamo de Bandera Roja que le dieron un tiro en el cuello o en la cabeza. Se llamaba Jhonnie Palencia, el chamo, y nosotros le explicábamos a la familia que eso no tenía nada que ver con nosotros porque era en otra calle, pero nada.

Al final estuvimos como hasta las 8pm entrándonos a tiros. La PM se retiró temprano pero los francotiradores continuaban en las azoteas disparando, y nosotros respondíamos. Habían muchos sitios desde donde nos estaban disparando y nosotros no veíamos desde dónde salían los tiros. La gente cree que estuvimos hasta las 5pm, pero no. Fue hasta la noche. Hubo incluso uno que agarramos preso, uno de los francotiradores, y luego lo soltaron. Ya a esa hora me fui a enconchar porque había salido por los medios y, siendo Concejal, me iban a buscar. Nos fueron a buscar a los cuatro, a Cabrices, a  Atencio, a mí y a Nicolás. Les dieron una golpiza a los tres pero yo estaba enconchado aún. Estaba en una casa de uno de la oposición, por cierto. Luego, Carlos Herrera me llevó a la periodista Olga Monasterio y me hizo una entrevista, y le expliqué a ella que eso había sido un montaje, que en ningún momento nos habíamos enfrentado a ninguna marcha, que era la policía la que nos entraba a tiros, y más o menos cuando salió eso se despejó un poco la campaña. Estuve enconchado un mes.

Gráfica – 11 de abril

Un Golpe Vacío

¿Cuándo te entregaste?

- Yo me entregué el 8 de mayo y una de las cosas que yo pedía era que se respetara mi estatus político, que eso no era un caso común y que hasta que no se me asegurara que yo iría para la policía política, no me iba a entregar. Eso lo exigí para mí y para mis compañeros también. Cuando eso ya estaba cuadrado -eso lo traté directamente con Carlos Herrera y me hermano Cheo, con Carlos Arapé-, pero cuando se acordó eso, me entregué. Aquel gentío fue a acompañarme y fuimos todos para la Disip. Había un Juez llamado Rebolledo que estaba empeñado en enviarme para La Planta. Le decían al tipo que eso era una cárcel de presos comunes, y nada, él insistía. Estuvimos 3 meses en la Disip y luego nos hicieron un anexo en la cárcel común de Los Teques. Luego nos regresaron para la Disip, hasta que la Fiscal de Derechos Fundamentales se dio cuenta del error. Tuvimos que hacer una huelga de hambre por el debate sobre si era Golpe de Estado o Vacío de Poder. Ahí fue cuando al viejo Atencio le dio la vaina en el estómago, un cáncer.  Fuimos a juicio y salimos sobreseídos pero nos volvieron a meter presos como por 4 meses, y nuevamente salimos absueltos; con un juez profesional y dos escabinos salimos absueltos unánimemente y aún así, Danilo Ánderson, como fiscal, apeló. Él nos tenía una persecución arrechísima hasta el punto en que yo tenía una astilla de hierro en el codo que debía ser operada, y aún así él no quería que me operaran. Al final logramos, por Derechos Humanos, que me llevaran a operar y Danilo decía que me iba a fugar. Si yo me hubiese querido fugar, no me entrego. Eso le decía yo. ¿Si me iban a operar, me iba a fugar yo cuando incluso tuve la oportunidad de irme del país? Total, que me operaron el brazo y continué preso. Danilo no permitió convalecencia. Al viejo Atencio, igual. En su operación de cáncer en el estómago solo le dejaron 10 días de convalecencia. Fíjate tú lo que pasó con Carmona y con los otros responsables de muertes masivas. Ellos se fugaron, en cambio, nosotros no. Nosotros cumplimos con la Ley.

¿Qué consecuencias tuvo eso?

- Mira vale, los hijos míos sufrieron arrechamente. Mi hija mayor lloraba casi todos los días porque esa era la mayor, y como es hembra, era más apegada a mí. Tuvimos que llevarla a que la viera un amigo psicólogo. Ella pensaba que me iban a matar en la cárcel. Los otros dos que crié estaban afectados, pero ya no tanto. Yo los adopté y los crié yo. Son hijos míos, pues. Y los tres pequeños, chiquiticos en ese tiempo. El que tenía dos añitos agarraba un teléfono y hacía como que estaba hablando conmigo y me llamaba: papá, papá, ¿cuándo vienes? Ellos estaban afectados. A mi hermana la golpearon en la PTJ de aquel tiempo en el gobiernito de Carmona. Le dijeron que iban a joderla, etc. Mi casa la reventaron toda en La Campiña, la PTJ, al mando de Dao. Las camas de mis hijos las partieron, la cuna del chamo más pequeño la reventaron, una vaina loca. ¿Tú crees que eso era democracia? Por eso es que a veces no entiendo lo que pide esta gente. Si esos tipos me agarraban, me asesinaban. Allí, el que tenía el ensañamiento era yo, era contra mí. Decían que yo había matado a Tortosa, y él estaba a 4 cuadras abajo y doblando. Las balas mías eran como de una película, daban la vuelta y todo. Me estaban echando ese muerto, y si buscas los medios de esa época, lo ves, tanto en tv, radio y prensa decían eso. Yo tenía más direccionados en mi contra a los medios. A mi hermano Cheo lo agarraron y lo metieron preso, lo jodieron diciendo que era yo. Él es muy parecido a mí y hasta lo sacaron en la revista Zeta. Las cosas pasaron en apenas 46 horas y mira todo lo que pasó.

Napoleón Bravo tenía un ensañamiento, y Eduardo Rodríguez de Venevisión. Ellos decían que donde nos vieran, denunciaran a esos asesinos criminales y todos los epítetos y descalificaciones. Los medios de comunicación y hasta los escritos, eran muy bárbaros. Pistoleros asesinos que le disparaban a la gente inerme. Esos eran los discursos. Marta Colomina estaba loca totalmente. Decía que nos había puesto Chávez. Y al único que Chávez reconoce es a mí, porque él es un caballero. El hijo de Caldera le preguntó en la interpelación de la Asamblea Nacional que si él nos había puesto ahí. El respondió que primero la gente se nota que no se conocía. Segundo, la marcha nunca llegó. Tercero, ¿por qué se escondían en los muros? Y cuarto, dijo que de los que estaban ahí, es a Richard Peñalver al que conoce, porque viene del proceso del MBR-200. Incluso, el propio Presidente me llamó por teléfono para decirme que no nos desesperáramos y que si no teníamos culpa, la justicia iba a actuar. Yo le dije que no debíamos estar presos por esa gran mentira. Estábamos presos por la guerra mediática dirigida por Cisneros. En ese proceso estuvimos un año injustamente presos.

¿Qué es ahora Richard Peñalver actualmente luego de esos sucesos?

- Producto de ese conocimiento popular que he tenido, quedé como dirigente nacional del MVR en el Poliedro, donde participaron las bases del país en una elección de primarias y yo quedé en la dirección nacional. Cuando llegué a la dirección no me gustó la manera como venía actuando esa dirección política, y renuncie. No había criterio sobre lo que estaba pasando en relación a las candidaturas. Hicimos informes que no le pararon bolas, y con el tiempo, fui castigado. Me dijeron que no iba como Concejal Metropolitano y resulta que pusieron como concejales a Asdrúbal y a Atanasio. Si la escusa era que no podía repetir yo por ser ya Concejal de Libertador, entonces ¿cuál era la excusa para ellos que también eran concejales conmigo? Éramos 14 camaradas que veníamos haciendo un bloque para que hubiese vinculación entre lo que era el gobierno y lo que era el partido. Luego, antes de que se creara el PSUV, me fui para el Movimiento Democracia Directa dando talleres de ideología en todo el país. Me tocó dar talleres en 8 estados, y fue en un tiempo bien importante. William Izarra tuvo que incorporarse en la parte ideológica y yo quedé de coordinador nacional. Le dimos al presidente en 2006 45mil votos aproximadamente con nuestro movimiento, y Chávez nos llamó para el 17 de diciembre a todos los partidos para conformar el PSUV, y nosotros en asamblea nos incorporamos al PSUV. Desde ahí estamos en el partido. Yo participé en la elaboración de los estatutos, principios y el programa, pero no se respetan mucho esos aspectos de la estructura; no se ha fomentado. Todavía hay muchas decisiones que no tienen nada que ver con la parte estatutaria y el accionar de algunos dirigentes es muy visceral, no tiene nada que ver con los principios del partido. Yo de verdad tengo la esperanza y aspiración de que el PSUV se convierta en una herramienta socialista que le dé más fortaleza a la direccionalidad del poder popular, darle cada vez más poder al pueblo y en esa lucha estamos ahorita como Concejal Metropolitano por el PSUV.

¿Tú crees que Cisneros dirigió un plan el 11 de abril?

- La burguesía tiene un chip que no se lo cambia ningún evento, porque su carácter es el de producir para acumular. Él es un gran productor y acumulador. No está en la concepción de respetar los derechos de los trabajadores ni de verle la parte humana a nadie, sino produciendo para hacerse cada vez más rico. Él fue la punta de lanza de lo que pasó en Llaguno porque toda la estructura fue montada por Venevisión y el gran cerebro de eso fue Cisneros, porque para poner las cámaras donde las pusieron y las mentiras que dijeron como las que decía Manuel Sainz que decía: mira como están disparándole a la gente inerme. Él, desde el canal, sin saber ni ver absolutamente nada. Yo creo que esa aberración era un guión que permitió el presidente y dueño de ese canal, que es Cisneros, porque el director que creo que era Ferreres, quien no hacía nada sin decirle al dueño, porque Cisneros era dueño de ese ganado, así que quien dirigió esa mentira mediática fue Gustavo Cisneros con la anuencia y participación de él directamente. Es uno de los primeros responsables de eso. También estaban los otros medios, pero la punta de lanza respecto a Llaguno fue Cisneros concretamente.

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