Superlano: Calidad de vida y desarrollo socioeconómico, de la IV a la V República

La V república, arranca en medio de grandes expectativas de sectores populares - Gráfica Archivo P.24
Primicias24.com – El desarrollo socioeconómico, esta directa y dialécticamente vinculado al concepto de calidad de vida, este último concepto, inmediatamente trae a colación en los lectores y analistas, la idea de bienestar, satisfacción de las necesidades primarias y las que se originan de las aspiraciones del ser humano, viviendo en comunidades y grupos sociales organizados: recreación, seguridad, medio ambiente, educación, transporte, movilidad, longevidad entre otras de manera que para evaluar los resultados alcanzados en los niveles de calidad de vida en Venezuela, durante las llamadas IV y V repúblicas, debemos incluir en el análisis el contexto político y económico, en el cual se desarrollan.
Es evidente que la llamada IV república, el periodo de gobiernos que sucedieron desde la caída de Pérez Jiménez son los padres paradójicamente hablando, de haber incorporado a la población venezolana a recibir los beneficios propios y naturales de una democracia, es por ello que con vaivenes pero con una continuidad se registra en Venezuela en esos gobiernos, una expansión y aumento de la matricula escolar y de la infraestructura académica de salud, vial, etc.
Es en esos gobiernos donde crece la matrícula universitaria, el numero de universidades primero con un fortalecimiento de las llamadas universidades nacionales, UCV, LUZ, UC, ULA,UDO, entre otras y después con la creación y fundación de las llamadas universidades experimentales, los politécnicos, colegios universitarios, tecnológicos. Se creó en el gobierno de CAP. La Fundación Gran Mariscal de Ayacucho, se expandió la red hospitalaria, CVG y Ciudad Guayana, iniciaron una época de esplendor y expansión económica. Con El Gurí, en el periodo democrático arranco la modernización y dotación de electricidad al país, el Metro de Caracas es otra de las obras de ese periodo.
Pero a mediados de los años 80, se comienza a ver un agotamiento del impulso inicial de avance y desarrollo, a partir de allí comienza el declive y desgate de los gobiernos del bipartidismo .
No lograron Pérez (II) y Caldera (II), dar repuestas a una creciente insatisfacción social a pesar de los programas sociales implementados, el vaso de leche, los hogares de cuidado diario, Proal, la beca escolar y esa masa insatisfecha se vio representada en el discurso político del chavismo, impulsando el fin de la llamada IV república y poniendo sus esperanzas en Chávez. Ese último, quinquenio de la IV república, el desarrollo económico venezolano, se vio seriamente afectado, por una reducción dramática de los ingresos petroleros ocasionando un severo déficit presupuestario al país.
La V república, arranca en medio de grandes expectativas de sectores populares y medios, que esperaban mayores mejoras en sus condiciones de vida y otros que reclamaban ser incluidos en los beneficios que producían los ingresos petroleros, pero a pesar de un discurso, que continua arropándose con los sectores populares, tratando de mantener su fidelidad, la V Republica o el socialismo del siglo XXI , no han podido cumplir con la expectativas levantadas, no han podido demostrar su superioridad ética y gerencial, y muy por el contrario han llevado al país de la mano de Giordanni, Jaua, Ramírez, Sanz, Izquierdo, Samán, Tascón a un retroceso dramático y perverso de calidad y condiciones de vida, con un país que se jactaba de contar con abundancia de energía eléctrica, con un Metro de Caracas que era orgullo de los venezolanos por su orden y limpieza con unas ciudades que veían con asombro las secuelas del sicariato y del secuestro en países vecinos, nos encontramos ahora en el comienzo del 2010, tras 11años de gobierno ¿“socialista”, “chavista”? con el mayor racionamiento de energía eléctrica y agua, que hayamos conocido los venezolanos desde 1958 hasta acá, con las ciudades venezolanas azotadas por la delincuencia y el crimen, mas de 15.000 homicidios en el 2009, en Caracas y el mes de Marzo que comienza, mas de 867 homicidios que castigan con crueldad y alevosía a todos los sectores sociales de Venezuela y que ahuyentan de Caracas a turistas, inversionistas y hasta los propios venezolanos, donde el otrora orgullo de Caracas, su Metro, saturado, sin aire acondicionado, destruidos y deteriorados sus vagones, con una gerencia que ni siquiera puede mantener operativas las escaleras mecánicas y ahora escenario y campo para que delincuentes asalten y golpeen a sus usuarios, ante la incapacidad e indiferencia de los gerentes rojos del Metro.
Pero, no solamente es Caracas, la que sufre las consecuencias del desastre causado por la incompetencia del equipo de gobierno de la V República, Pto. Ordaz, por ejemplo, otrora un polo de desarrollo de industrias, fuente de empleo permanente, una ciudad planificada y limpia, hoy sin haber sufrido ningún tsunami, ni terremoto alguno, solo los efectos de la gestión de Sanz y su entorno militar y civil, se encuentra con las empresas básicas (Venalum, Alcalsa, Ferrominera) arruinadas y cerradas, aun antes de la crisis eléctrica y la aupada operación rescate de SIDOR, termino como el submarino de Giordanni, hundido, sin avanzar arruinando a trabajadores, accionistas clase B, tercerizados, proveedores y a los venezolanos, por una gerencia que además de un discurso mentiroso y adulante no ha exhibido ninguna otra cualidad, teniendo entre sus principales críticos a los sindicatos y a los trabajadores, que una vez creyeron ese cuento de hadas rojito, que solo beneficio al entorno gerencial.
La caída y deterioro de los niveles de calidad de vida de los venezolanos, se manifiesta con notoriedad en estos últimos 2 años, van unido dialécticamente con el fracaso de la política de desarrollo económico que ha desarrollado el equipo de gobierno, con una inflación que en el 2009 cerro en el 25%, con una economía que se contrajo en el último trimestre 5,8%, con la mayor devaluación del bolívar realizada hasta ahora por gobierno alguno, con una orgia importadora ineficiente y caprichosa, destinada a quebrar la industria y la producción agropecuaria nacional en medio de un discurso de odios y un antiimperialismo puramente retorico, con una política de expropiaciones, que no ha logrado demostrar los objetivos de una economía más eficiente, sino como en el caso de SIDOR, la Electricidad de Caracas y los centrales azucareros, para arruinar dichas empresas, hacerlas más ineficientes o terminar importando mas azúcar del exterior.
El panorama para el 2010, no puede ser más oscuro se pronostica una inflación por encima de 30%, una caída de la producción del 40%, una caída en las exportaciones petroleras por encima del 39%, que fue la caída del 2009. Todo ello, después de haber tenido los mayores ingresos por renta petrolera que hayamos conocido los venezolanos y un gobierno con el control total de los poderes públicos, incluido el legislativo y los del Poder Moral, lo que les permitía avanzar cualquier proyecto y eludir las instancias contraloras y de seguimiento nos encontramos sumidos en una de las mayores crisis que haya golpeado los niveles de vida de los venezolanos . La insatisfacción ha alcanzado, no solo a la oposición sino que factores del llamado chavismo, el Comité Central del PCV, los Carapaicas, el PPT, se unen al resto de los venezolanos pidiéndole al gobierno, una rectificación a tiempo en su política económica, salidas a la crisis que vayan mas allá de la “Ruta de la Empanada” o de culpar al “Niño” de su incapacidad gerencial o que tras 11 años de gobierno y de un poder financiero y político, sin límites legales y contralores, culpen a la IV república o los factores mediáticos, sin olvidar también que además del uso y abuso de las cadenas el gobierno, tiene la mayor red de radio y televisión, pero igual de ineficiente y costosa.
El país espera, que se puedan encontrar salidas democráticas, eficientes, incluyentes, para los problemas causados por este equipo de Giordanni, Ramírez, Sanz y cia, que eleven la eficiencia y productividad del desarrollo económico y los niveles de calidad de vida de los venezolanos: viviendas, seguridad, agua, luz, azúcar y todo lo que requerimos como ciudadanos. Atrás deben quedar el sectarismo, la incapacidad disfrazada por discursos y adulancia, las aventuras centroamericanas derrotadas, para que prevalezca, un sano y coherente espíritu nacional, por encima de las trincheras políticas.

