Como todo régimen, que no oculta sus intenciones caudillistas, hegemónicas y totalitarias, el gobierno de Hugo Chávez busca asociación, amistad y cooperación con sus congéneres internacionales, cuyo pelaje occila desde los dictadores mas longevos y repudiados del planeta de la talla de Roger Mugabe, Alexander Luckachenko, Omar Al Bashir o Fidel Castro.

