Primicias24.com- México vive actualmente horas turbulentas en el ámbito político, pues la Secretaría de la Función Pública (SFP), se encuentra procesando un total de 12 denuncias en contra de 10 delegados federales, encargados de supervisar la entrega de programas sociales.
Este proceso ejemplifica en gran medida la lucha anticorrupción en México, al tiempo que evidencia algunas deficiencias que enfrenta el actual Gobierno, por lo que se acordó supervisar a los colaboradores, quienes se encuentran en muchos casos inmersos en medio de una lucha interna por el control del partido morena, fundado por el mandatario mexicano Andrés Manuel López Obrador.
Según señala el portal web de Actualidad RT, Irma Eréndira Sandoval, titular de la SFP reconoció en medio de su comparecencia ante la Cámara de Diputados que la dependencia a su cargo investiga a delegados federales, “tanto de esta administración como de la pasada” en 10 de los 32 estados que conforman el país.
Los estados implicados en la investigación son Aguascalientes, Chihuahua, Chiapas, Colima, Guanajuato, Puebla, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora y Jalisco; pero Sandoval también señaló que en las auditorías a programas de desarrollo se observaron más de 46.000 millones de pesos (un total de 2.414 millones de dólares).
Esto deberá ser justificado o reintegrado tanto por los estados, como por los municipios a la Federación, luego que detectaran irregularidades en el gasto del dinero público.
RT destaca que este tema toma relevancia ya que antes que López Obrador tomara el cargo de presidente de México se generó todo una polémica por el nombramiento de los “superdelegados”, encargados de vigilar la entrega de programas sociales y dinero federal invertido en cada uno de los estados del país.
Debido a esta crisis, hace unos días el mandatario mexicano sostuvo un encuentro con delegados federales, donde se hizo público un memorándum donde López Obrador señala que a aquellos delegados que sean sorprendidos participando en la pugna interna por el control de Morena (el partido político fundado por él mismo), “se les pedirá la renuncia”.
A partir de esta disputa interna, se registraron batallas campales, padrones rasurados, boletas clonadas, robo de urnas, equipos de cómputo y listados nominales, registrados en el proceso de renovación a la dirigencia del partido.
Esto ha desencadenado que el propio mandatario mexicano piense en dar un paso al costado en lo que a su partido se refiere.
“Yo, si el partido que ayudé a fundar, Morena, se echa a perder, no sólo renunciaría, sino que me gustaría que le cambiaran de nombre, que ya no lo usaran porque ese nombre nos dio la oportunidad de llevar a cabo la Cuarta Transformación de la vida pública del país. Entonces, no se debe de manchar ese nombre”, indicó en medio de un mensaje a la nación.

