Primicias24.com- Ante la llegada del COVID-19 a Colombia, el pueblo indígena nukak –ubicado al sudeste del país- se anticipó a las medidas sanitarias del Gobierno y decidió refugiarse en lo profundo de la selva.
“El 18 de marzo, en una decisión autónoma, reunieron a las autoridades del departamento, y notificaron la decisión. Pero no es un retorno a sus territorios ancestrales, sino un aislamiento en sus resguardos que es de unas 980.000 hectáreas”, explicó Sandra Pérez Gómez, representante de la Confluencia de Mujeres para la Acción Pública del Guaviare que da acompañamiento a los pueblos ancestrales.
El no aislarse, significaría para los pueblos indígenas, su exterminio, precisó la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), la cual calculó que este nuevo coronavirus, se cierne sobre 115.000 familias indígenas y cerca de 1.905.000 personas en toda la nación.
“Nuestros pueblos no tienen agua potable, están subalimentados, con altos niveles de desinformación y dificultades de acceso a centros de salud”, denunció Armando Wooriyu Valenzuela, secretario de la Alta Instancia de Pueblos Étnicos para la Paz.
De acuerdo con el medio español El País, esta pandemia afecta a todos los indígenas de Colombia. Destacó que la primera alerta se dio en Cúcuta, donde el ministerio de Salud reportó dos personas de la etnia yukpa contagiados de los cuales 1 falleció.
Sin embargo, esta información es confusa porque según el medio “se habla de un solo contagiado que sería un colono venezolano que vive entre los indígenas”,
La situación de los indígenas en situación de calle en ciudades como Bogotá y Medellín, es la misma. Desplazados por el conflicto armado, muchos mendigan o viven de la venta de artesanías, pero ahora sin clientes están pasando hambre y durmiendo apiñados en las aceras, bajo la mirada del Gobierno de Iván Duque.
Como si esto fuera poco, es importante recordar que 500 familias de la comunidad emberá, fueron desalojados el miércoles por dueños de hoteles por no tener con qué pagar.
ONIC, indicó que esto ocurre también en Barranquilla y Cali.
“El Ministerio de Defensa puso a disposición sus emisoras para que podamos dar información de prevención pero necesitamos que el presidente Iván Duque a través del ministerio de Telecomunicaciones nos ayude a producir piezas en los 90 idiomas de las comunidades”, agregó Wooriyu, haciendo referencia a que más de 100.000 familias indígenas temen por sus vidas.

