Primicias24.com.- Suspensión de visados, expulsión de diplomáticos y cierre de fronteras: el tono entre India y Pakistán sube de tono este jueves 24 de abril tras el atentado que causó la muerte de 26 civiles en la Cachemira india, del que Nueva Delhi culpa a Islamabad.
En una súbita escalada, las autoridades indias y pakistaníes anunciaron que se pedía a los nacionales de su vecino y rival que abandonaran su territorio a la mayor brevedad.
Sin implicar formalmente a Pakistán, el primer ministro indio Narendra Modi endureció su postura prometiendo perseguir «hasta el fin del mundo» a los autores del atentado y a sus cómplices.
El martes, al menos tres hombres armados, según la policía india, abrieron fuego contra turistas en la localidad de Pahalgam, en las estribaciones del Himalaya, matando a 25 indios y un nepalí. Fue el ataque más mortífero contra civiles en el territorio indio, de mayoría musulmana, desde el año 2000.
Pakistán negó toda responsabilidad en el atentado. El miércoles, sin embargo, el Gobierno ultranacionalista hindú de Nueva Delhi abrió la veda de las sanciones al desvelar una primera serie de represalias diplomáticas contra Islamabad.
Entre otras medidas, en gran medida simbólicas, el cierre del principal puesto fronterizo terrestre entre ambos países y la retirada de numerosos diplomáticos.



