Primicias24.com- El proceso de dolarización que se vive en Venezuela proyecta una sensación de falsa normalidad en el comercio.
Según estimaciones del sector financiero, las operaciones en divisas, suponen las dos terceras partes del total del mercado, mientras que el presidente del país Nicolás Maduro, asfixiado por las sanciones económicas impuestas por los Estados Unidos, optó por permitir la circulación no regulada de dólares, reseñó El País.
En menos de doce meses, la circulación del dólar se multiplicó. De acuerdo a la firma de análisis económico, Econanalítica del 9 al 14 de febrero, el 64,3% de las operaciones comerciales se hicieron en dólares, el 6,3% en pesos colombianos y 1,3% en euros.
A finales de 2019, el director de esta organización, Asdrúbal Oliveros, informó que cifraba la circulación de efectivo en divisa estadounidense entre 2.500 y 3.000 millones.
Sin embargo, este comportamiento del comercio no es suficiente para hacer frente a la crisis. El Gobierno sigue sin contar con un plan económico estructural y no tiene acceso al financiamiento de organismos internacionales como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional (FMI), analiza el medio español.
Pese a este panorama, Alberto Vollmer, dueño del ron Santa Teresa y Horacio Velutini, representante del Fondo de Valores Inmobiliarios, están a la cabeza de un grupo empresarios que se denominan “optimistas anónimos” y afirmaron al medio que se están preparando para una “inevitable apertura económica en Venezuela en la cual se tome como parámetro el modelo chino”.
El profesor de la Universidad Católica Andrés Bello y formado en desarrollo económico en la Universidad de Harvard, Omar Zambrano, manifestó que hasta ahora “lo que hemos visto hasta ahora tiene que ver, sobre todo, en el circuito económico más superficial, la esfera comercial de la economía, la venta de bienes de consumo final. Hay una pequeña reactivación, sin vínculos con la producción. El tejido productivo, industrial, manufacturero, se sigue contrayendo. El alivio toca a zonas de la economía que no generan demasiado empleo».
A su juicio la situación mejoró, si se compara con el contexto de hace dos años. “Pero claro que esto no va a resolver nada, la economía no se va a recuperar porque veamos ahora bodegones y dólares en las calles».

