septiembre 18, 2020
Opinión

Alejandro Carrillo: “We Shall Overcome” Nosotros Venceremos

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Primicias24.com-  Para finales del siglo XVII más de 500.000 esclavos fueron transportados desde África hasta los Estados Unidos de Norte América, principalmente a los estados del sur cuya base económica era la agricultura; en cambio,  el norte desarrolló, desde 1750, una economía industrial con escasa mano de obra de esclava. 

Temiendo las políticas anti esclavistas del gobierno federal en Washington, algunos estados del sur vieron con terror el fin de su suntuoso y tradicional modo de vida  basado en la mano de obra esclava. 

Posterior a la elección de Abraham Lincoln como Presidente Constitucional,  el 20 de diciembre de 1860 estalló el separatismo  con  Carolina del Sur   seguida de  Mississippi, Florida, Alabama, Georgia, Louisiana y Texas.  El 04 de abril de 1861 se abrieron los fuegos de la Guerra Civil la que terminó, cuatro años más tarde, con un saldo victorioso para Abraham Lincoln. 

Antes de ser asesinado  el 14 de abril de 1865, Abraham Lincoln logró la mayoría parlamentaria requerida, con suficientes votos de senadores abolicionistas y el 31 de enero de 1865 se aprobó la XIII enmienda constitucional para prohibir la esclavitud en todo el territorio estadounidense. Sin embargo la ratificación por parte de algunos estados quedó pendiente, hubo un presidente que  veto las  leyes y congresantes que obstruyeron el camino de nuevas  fórmulas para regular la enmienda.    

Pasaron 100 años del limbo jurídico y la cruenta discriminación racial,  el 5 de diciembre de 1955, para sorpresa y disgusto de la supremacía blanca de Montgomery – Alabama, un desconocido predicador de color,  de la iglesia bautista, convocó a todos los sectores de la comunidad afro descendiente a un boycott general del segregacionista sistema de transporte público de esa ciudad. El llamado de este anónimo pastor  fue casi 100 % exitoso; y  para mayor consternación de los círculos de poder del Ku Klux Klan y la mayoría blanca supremacista, en los asientos delanteros de los autobuses, que antes eran de su uso exclusivo, ahora tenían que compartirlos, codo con codo, con los usuarios de color.   

Esta acción del pueblo organizado duró 381 días, durante los cuales los negros de esa ciudad transitaron a pie todas las rutas y pusieron en bancarrota al sistema de discriminación racial de transporte urbano. 

A partir de entonces las sucesivas protestas y marchas no violentas organizadas y dirigidas por el Dr. Martin Luther King obtuvieron la participación de todas las comunidades negras de los Estados Unidos y en la archi segregacionista ciudad de Birmingham fue arrestado junto con 3300 manifestantes.   La opinión pública nacional e internacional pudo observar estupefacta, en la primera página de todos los periódicos,  las fotos de los manifestantes negros siendo brutalmente apaleados, atacados por los perros amaestrados de la policía y rociados con  cañones de agua. 

En los años subsiguientes las protestas y marchas por las conquistas de los derechos civiles hicieron erupción en más de 800 ciudades del sur, las cuales culminaron con la memorable marcha sobre Washington del verano de 1963, donde el Dr. King pronuncia a los pies del  Memorial Lincoln,  su profético discurso que hoy retumba en la conciencia colectiva mundial más vigente que nunca. Fue una proclama inspirada en la visión de una sociedad reconciliada, libre de discriminación de cualquier índole, libr de odios y abierta a la inclusión fraterna :  

“I have a dream” (yo tengo un sueño)” 
El presidente Kennedy prestó su plataforma de poder político para aprobar las leyes de Libertades y Derechos Civiles garantizando igualdad de oportunidades, desagregación de espacios públicos, plenos derechos al voto y  a ser elegidos a cargos públicos de la preterida clase afro descendiente. Al final de ese año también  fue asesinado.   

El Dr. King expresó por los logros alcanzados: 

“Los Negros de Norte América han obtenido en este tórrido verano de 1963 más logros y victorias tangibles que en todos los pasados 100 años desde 1865.”  
Durante más de diez años  lluvia de ladrillos y piedras les eran lanzados a las marchas pacíficas desde ventanas de edificios que exhibían las banderas del Ku Klux Klan y la Cruz Gamada (Esvástica Nazi), dirigentes y activistas por los derechos civiles fueron asesinados y muchos otros, desesperanzados, se radicalizaron y optaron por la vía de los disturbios y saqueos.  

La batalla del Dr. King consistió en mantener la paz mediante un incesante recorrido por todos los rincones de los Estados Unidos, trabajaba las 24 horas al día de lunes a domingo, recorría 325.000 millas anuales, y daba al menos 450 conferencias al año. Su voz resonó en todas las esquinas del mundo. En el transcurso de su lucha aplicó la máxima: 

1.-   Organización social activa de todas las comunidades afroamericanas. 
2.-  Estrategias morales y acciones directas no violentas.  
3.- Aplicación a rajatabla del decálogo de entrenamiento a miles de activistas y cuadros  políticos.  
4.- Sostenimiento del Espíritu de lucha y moral en alto  aplicada en todos los  frentes de lucha. 
5.- Una  incansable y maratónica agenda de más de diez años de divulgación,  lobby, marchas y protestas en favor de la aprobación de las leyes por los derechos civiles y políticos de su comunidad. 

Como resultado sobrevino  el triunfo de la causa anti racista, el fin de espacios públicos segregados y la derrota de la prepotente y arrogante clase supremacista norteamericana. 

Al cumplirse  hoy  91 años de la venida a este mundo del  luchador social por la igualdad de derechos y oportunidades,  mediante los métodos de la no violencia activa, es propicio acotar su visión profética de un mundo pluri racial, multicultural y enriquecido desde una integración de todas las fuerzas humanas coligadas en  sociedades, pueblos  y naciones cada vez más incluyentes y progresistas. 

No obstante, después de haberse aprobado el cuerpo de leyes que permitieron a la clase afro americana tomar parte activa en los procesos políticos  y electorales;  de haber logrado el cese de la segregación en restaurantes, parques, colegios, transporte público y universidades, la obra no estaba concluida. 
Dr. King sin embargo sabía, que la ausencia de brutalidad policial contra los negros no significa la ausencia del obstinado odio racial; estaba consciente de que la aparente ausencia de represión en las calles no significa el fin de la malicia refractaria de los supremacistas contra la comunidad negra. Todavía, a pesar de todo el peso de las nuevas leyes, subsiste la arrogancia discriminatoria del blanco que tiene un falso sentido de superioridad y un complejo síndrome de prepotencia. Para que exista verdadera Justicia Social debe existir no solo igualdad ante la ley sino un verdadero espíritu de fraternidad y solidaridad en la convivencia social. 
En su perpetua memoria elevamos el himno de nuestra lucha por el legado universal de paz y solidaridad mundial, por la palabra  encendida de sus discursos cargados de un  extra ordinario espíritu de hermandad y salvación de la humanidad.  

Hermano Martin Luther King tu lucha sigue, nuevas formas de discriminación se han formulado contra la clase afro americana que tanto defendiste; ahora también arremeten contra el sector latinoamericano.  El gobierno de los Estados Unidos de Norte América es el principal enemigo del pueblo norteamericano, tu sueño de integración social, de solidaridad internacional y fraternidad interracial está siendo aniquilado.  

Un miedo mórbido y una paranoia colectiva tienen mentalmente esclavizada a la población estadounidense, subsumida bajo el peso de la mandarria comunicacional de la mentira. Odio, miedo, desconfianza, violencia e individualismo son las bombas mediáticas que acallan las conciencias y silencian la potente  voz de tus poderosos mensajes. 

¡Hermano Martin Luther King, tus discursos incandescentes siguen incendiando los corazones de miles que se congregan para reorganizarse. Tus palabras iluminan el rumbo  para retomar las calles, para protestar, para marchar y pronunciar las letras de los himnos libertarios    inspirados en canciones  espirituales que anuncian la realización del gran sueño:  

“…nosotros venceremos… (we  shall overcome) ” 
“ ! …al final de todo, gracias a la Voluntad Divina, todos somos libres, libres al fin, Gracias a Dios Todopoderoso, somos libre al fin!”  
A 91 años de tu natalicio tu ejemplo nos indica que estamos en el lado correcto de la historia y que la victoria es nuestra. 
¡Venceremos! 

Escrito por Alejandro Carrillo

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