Primicias24.com- “En muchos casos empezamos a enfrentarnos a la soledad en pareja, porque estamos con alguien con quien no compartimos lo que consideramos importante, que vive sin pensar en la pareja y solo se preocupa de sí mismo, o sentimos que esa relación ya está muerta”, comentó Silvia Congost, psicóloga y autora del libro ‘A solas’.
En dicho texto, la experta propone descubrir el placer de estar con nosotros mismos de manera sana. Allí también indica que la profunda sensación de vacío y soledad que se experimenta estando acompañado, obliga a afrontar esta situación conversándola con la pareja, lo que Congost denomina como “soledad en compañía, pero no es la única”.
Otra de estas dependencias emocionales existentes corresponde a la “soledad no elegida”, que llega a raíz de una ruptura amorosa o de una pérdida inesperada; mientras que el tercer tipo de soledad que solemos experimentar es “la elegida”, que se produce cuando una persona “da el paso de romper una relación porque generalmente ya no funciona, o porque lo necesita o desea”, explica Congost.
Pero esta no es la única soledad existente, ya que también está la “soledad inesperada”, que se produce cuando una persona que lleva años sin pareja de repente siente en su interior que algo cambió.
La experta revela que existe un quinto tipo de soledad que está emergiendo actualmente y que se fomenta por un uso excesivo de dispositivos móviles.
“Existe un quinto tipo de soledad que está emergiendo: la denominada ‘soledad de las pantallas’, fomentada por el uso inadecuado o excesivo de internet a través de distintos dispositivos”, comentó.
Suelen experimentarla aquellas personas que canalizan sus relaciones a través de las redes sociales y los diversos métodos de comunicación digital existentes actualmente.
“De esta manera relegan cada vez más el contacto personal directo, rehuyéndolo e incluso cayendo al aislamiento y el malestar psicológico”, comentó Congost.
Agregó que este tipo de personas suelen “estar en contacto virtual con infinidad de personas pero que, paradójicamente, se sienten solas”.
“A través del mundo virtual podemos inventar, tunear, maquillar y mostrar la realidad que más nos guste o apetezca, aunque no encaje con lo que estamos viviendo realmente”, dijo.
Para Congost “pese a ser seres sociales que creamos vínculos con nuestras relaciones y necesitamos a los demás, estamos solos”.
Aunque aclara que “estar solos es relacionarnos con nosotros mismos. Nos hablamos y tratamos de una forma determinada con nuestros comentarios hacia nosotros mismos, nuestras conductas y elecciones”.

