Primicias24.com- Los teléfonos móviles igual que el resto de tecnologías suponen un peligro para los más pequeños si no se utilizan de la manera adecuada, pero ¿Cómo se pueden conseguir unos hábitos tecnológicos saludables?.
Dos expertas psicólogas en tecnología y familia colaboraron con la elaboración de diferentes estudios para conocer su visión sobre la relación niño-móvil y cómo conseguir que no se vuelva tóxica.
En la actualidad, niños y mayores cuentan ya con smartphones y tablets de última generación con acceso a los contenidos web. Para los más pequeños (de entre 6 a 12 años) llamados “nativos digitales” tener uno o incluso varios teléfonos móviles es habitual. Pero este supone muchos riesgos si no se utiliza de manera correcta.
Para corregir esto, existe una aplicación gratuita llamada Qustodio dedicada al control parental en Internet que busca proteger el uso que un niño pequeño puede hacer de los diferentes dispositivos que posee.
El “I Estudio Sobre Bienestar Digital: Familias hiperconectadas; El nuevo panorama de aprendices y nativos digitales”, realizado en España, determinó que los más pequeños gastan más de mil horas al año conectados a Internet, algo que no parece sorprendente si se tiene en cuenta que según este estudio una familia española tiene 3 dispositivos móviles en casa. Esto implica que el tiempo medio diario que los pequeños pasan conectados asciende a casi dos horas y media al día.
Qustodio también elaboró un análisis con los 7 síntomas que un niño experimenta y que son claves para determinar si está recibiendo un uso patológico de Internet:
- Aislamiento familiar
- Cambios en la rutina y aficiones
- Alteración del sueño
- Fracaso escolar
- Cambios de humor y en las relaciones sociales
- Estrés ante la falta de tecnología
- Ansiedad y depresión
La psicóloga experta de esta aplicación, María Guerrero, advirtió durante una entrevista para EFE sobre los peligros de Internet y del uso excesivo de las pantallas, apuntando que “los niños aún no desarrollan las habilidades suficientes ni tienen la educación necesaria para usar Internet de forma responsable”.
El papel de los padres es fundamental para que los niños adquieran hábitos tecnológicos saludables. “Es obligación de los padres educar de manera responsable a sus hijos para que hagan un uso adecuado de sus teléfonos móviles. Es importante darles un buen ejemplo con el uso de sus propios smartphones”, apunta Guerrero.
La experta aseguró que la ansiedad y depresión infantil aumentaron un 70% en los últimos años por el abuso de Internet y la tecnología. «Estos trastornos son difíciles de detectar y también son los más peligrosos para niños y adolescentes porque su autoestima está en juego», añade.
El uso prematuro y excesivo del teléfono móvil conlleva graves consecuencias para el desarrollo del niño a largo plazo. La exposición excesiva a las pantallas puede provocar que los niños tengan dificultades a la hora de hablar y expresarse, un desarrollo cognitivo tardío o rendimiento escolar bajo.

