Primicias24.com- Uno de los medicamentos naturales más eficaces es la cebolla y durante la antigüedad el gran médico Hipócrates solía prescribir a esta verdura como un diurético, para la cura de heridas y para tratar la neumonía.
Y en lo que se refiere a la medicina tradicional china, se recomienda sobre todo para tratar las enfermedades respiratorias.
Entre sus beneficios se encuentran diversos puntos, entre las que destacan las siguientes:
Está compuesta principalmente por agua. Específicamente el 89%, lo que la hace bastante ligera. Además, posee 38 calorías por 100 gramos; el 8,6% de los carbohidratos son su nutriente más abundante, seguidos del 1,6% de la fibra y apenas proporciona el 1,2% de proteínas y 0,2% de las grasas.
Procura buenas dosis de vitamina C (exactamente 9 mg/100 g), potasio (300 mg), calcio (32 mg) y fósforo (44 mg), así como un alto porcentaje del oligoelementos cromo y pequeñas cantidades de azufre, bromo, cobalto, cobre, magnesio, silicio y cinc.
Es rica en fitoquímicos, entre los que destaca el flavonoide quercetina. Este antioxidante, más potente que la vitamina E, tiene propiedades antiinflamatorias, antialérgicas y protectoras frente al cáncer, especialmente de mama, colon y próstata; además, puede ayudar a reducir los síntomas de fatiga, ansiedad y depresión.
Además, la cebolla tiene fama de ser un alimento depurativo, pero sus propiedades en la salud de las personas van mucho más allá de eso.
Cardiosaludable
Debido a sus componentes azufrados previene la agregación plaquetaria y la formación de trombos, así como el colesterol y los triglicéridos altos.
Diurética
Por su riqueza en potasio y escaso sodio, resulta diurética y ayuda en casos de edemas, hipertensión y piernas pesadas.
Prebiótica
Es rica en fructo-oligosacáridos, prebióticos que estimulan el crecimiento de bifidobacterias en el intestino e inhiben el desarrollo de bacterias patógenas. Este equilibrio en la flora intestinal reduce el riesgo de cáncer de colon.
Digestiva
Previene la fermentación intestinal, la presencia de parásitos y hongos, y el estreñimiento. Alivia las digestiones pesadas y la flatulencia con hipoclorhidria, pero hay que ser cauto si se suele sufrir acidez.
Antioxidante
Contiene quercitina, un flavonoide de propiedades antiinflamatorias, antialérgicas y protectoras frente al cáncer.
Antidiabética
Gracias a su riqueza en cromo, que forma parte del llamado FTG (factor de tolerancia a la glucosa), y también a la glucoquinina, que estimula el páncreas, ayuda a reducir el nivel de azúcar en la sangre en las personas diabéticas.
Anticancerígena
Numerosos estudios demuestran que la ingesta habitual de cebolla previene el cáncer: quienes la comen regularmente presentan, por poner un ejemplo, un riesgo un 40% menor de desarrollar cáncer de estómago.
Antiséptica
Las propiedades antisépticas y mucolíticas de los componentes azufrados, junto con la acción antiinflamatoria de la quercetina, la hacen eficaz frente a problemas respiratorios como resfriados, bronquitis y asma. Es un conocido remedio popular frente a la tos dejar una cebolla cortada por la mitad en la mesilla de noche.

