Primicias24.com- «Es como una gripe», es una de las frases que más se repite a nivel mundial sobre el COVID-19 y aún así, comparándolo con una gripe se propagó a tal punto de convertirse en una pandemia, pero realmente, ¿por qué deberíamos dejar de comparar el virus con la gripe común?.
En términos generales y más sencillos, la gripe puede ser fácilmente rastreada, se sabe cuándo alcanza sus mayores picos, existe una vacuna anual y medicamentos antivirales que la mantienen a raya. Con el COVID-19 carecemos de toda esta información.
Si a síntomas se refieren, ambas enfermedades pueden cursar fiebre, tos, fatiga, dolor de cabeza y garganta, pero en cambio, el dolor muscular es un síntoma común en la gripe que no se ve mayoritariamente con el coronavirus. Además, la tos de éste suele ser seca, sin expectoración.
Otra diferencia es que la neumonía provocada por el virus suele surgir del propio patógeno, mientras que en el caso de la gripe, la neumonía se produce por sobreinfección con otras bacterias.
Pese a que ambas enfermedades se transmiten de la misma manera, es decir, por las vías respiratorias, el caso de la pandemia es mucho más contagioso. Esto se debe a que una simple gripe no es capaz de contagiar ni a la mitad de personas que afecta el coronavirus en un solo día.

