Ejercicios regulares pueden posponer la aparición de enfermedades crónicas

Según los expertos, quienes hacen a un lado en sedentarismo, tienen menos posibilidades de padecer depresión

Primicias24.com- Si la práctica de deporte con regularidad fuera una norma social, innumerables enfermedades crónicas no transmisibles se podrían posponer en el tiempo.

El ejercicio es muy importante para la salud, no sólo física, sino también mental; y también para envejecer de forma saludable, según lo refiere Ángel Durántez Prados, doctor en Medicina, y pionero en España en la Medicina Preventiva Proactiva y la Medicina para el Envejecimiento, citado por Infosalus.

El experto resalta que el ser humano no está genéticamente diseñado para estar parado, ni para el sedentarismo.

Durántez, quien también es miembro de la Sociedad Española de Medicina del Deporte, señala que el sedentarismo se vincula muy estrechamente con patologías como la diabetes; el sobrepeso; la enfermedad cardiovascular, problemas en el aparato locomotor, o la pérdida de masa muscular, por lo que indicó que «el ejercicio físico es una de las mejores maneras de detener o de ralentizar el deterioro físico tanto a nivel molecular como funcional”.

El experto en Medicina Antienvejecimiento sostiene, según el medio citado, que las personas que practican ejercicio físico de manera regular tienen menos posibilidades de padecer depresión y que en cambio, las personas sedentarias tienen entre un 20 y un 30% más de posibilidades de morir de forma prematura.

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Tipo de ejercicio y cantidad, según la edad

De 5 a 17 años, la actividad física debe consistir en juegos, deportes, desplazamientos, actividades recreativas, educación física, o ejercicios programados. Siempre dentro de un contexto familiar, escolar, o en las actividades comunitarias, según el experto.

Para los adultos, la actividad física a realizar debe ser recreativa o de ocio, como desplazamientos; paseos a pie o en bicicleta;  actividades ocupacionales en el trabajo; tareas domésticas, juegos, deportes, o ejercicios programados en el contexto de las actividades diarias, familiares y comunitarias.

Habría que dedicar como mínimo 150 minutos a la semana de práctica de actividad física aeróbica, de intensidad moderada, o bien 75 minutos de la misma actividad, pero más vigorosa, cada semana, según apuntan las indicaciones de Durántez.

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