Primicias24.com- Wojciech Czechowski, biólogo de la Academia de Ciencias de Polonia, dirige un estudio desde hace años sobre el comportamiento de las hormigas en un antiguo búnker militar soviético.
La ubicación del sitio es en la ciudad de Templewo, Polonia, el cual era utilizado para guardar armas nucleares en la era soviética, allí se encontraba una colonia de hormigas caníbales, que se alimentaban de los restos de sus compañeras muertas durante años, por no conocer otra fuente de alimento fuera del lugar.
La colonia estaba compuesta por hormigas rojas de la madera sin reina ni larvas. Al no poder reproducirse, los insectos renovaban su población debido a que llegaban hormigas del exterior al resbalar por una tubería de ventilación que comunicaba el búnker con el exterior y de la que no podían salir luego.
En total, los investigadores descubrieron alrededor de dos millones de hormigas muertas y un millón de hormigas vivas. “Los cadáveres sirvieron como una fuente inagotable de alimentos que permitieron la supervivencia de las hormigas atrapadas en condiciones extremadamente desfavorables”, comenta el científico.
Por lo que Czechowski y su equipo, colocaron un puente entre el único agujero en la parte superior del búnker, a través de este la colonia tuvo acceso por primera a la superficie en varios años.
Aunque casi en su totalidad de las que vieron la luz del sol por un instante, regresaron al nido original sin mostrar alteraciones en la conducta con las demás habitantes de la colonia.

