“La amenaza de Andrómeda” es el virus más terrorífico de la literatura y el cine

Primicias24.com- Las enfermedades siempre tuvieron lugar en la literatura universal, desde arrasadoras pestes, hasta enfermedades como el SIDA, el cáncer o la tuberculosis; lo que sirvió de base a las historias de muchos autores de finales del siglo XVIII. También en el cine, las pandemias y epidemias fueron siempre fórmula de éxito.

Hoy traemos a colación, “La amenaza de Andrómeda” (1969), de Michael Chrichton. El libro narra la historia de cuatro científicos seleccionados por sus logros en microbiología, patología, epidemiología y química electrolítica. Los hombres fueron convocados sin saber por qué y con suma urgencia a un laboratorio secreto que el Proyecto Wildfire esconde bajo tierra en el desierto de Nevada.

En el lugar, rodeados por los más sofisticados equipos informáticos y sin poder comunicarse con el exterior, excepto por una línea directa con la oficina de Seguridad Nacional, trabajan para combatir la amenaza de una epidemia mundial.

La meta de los expertos, es hallar un antídoto contra un microorganismo desconocido que, inexplicablemente, mató a todos los habitantes, excepto a un anciano y un bebé, en un pequeño pueblo de Arizona, donde un satélite fue recuperado.

Cuando están a punto de alcanzar la meta, una rotura en el sello que aísla el laboratorio, permitió que su “adversario microbacteriano” saliera al exterior. Desde ese momento, su ya desesperada búsqueda de una respuesta médica se unirá a una frenética carrera para impedir el fin del mundo. La amenaza de Andrómeda coloca al lector ante una trama, que une la investigación espacial a los más altos secretos de Estado.

De las letras al cine

El film estadounidense, “La amenaza de Andrómeda” (1971), de Robert Wise, fue inspirada en la novela, antes descrita. Ambas obras vienen al caso, si se quiere indagar un poco acerca de algunas «enfermedades de la ficción» que se propagaron en el mundo y de cómo se intentó encontrar sus curas, a propósito de la pandemia del COVID-19, que se vive en el mundo real.

Suspenden clases en Bolivia hasta el 31 de marzo

Honduras decreta estado de emergencia sanitaria