Primicias24.com- La ola de víctimas a causa del COVID-19, afectó muy al Reino Unido. A tales hechos se le agrega que su monarca, la Reina Isabel, dejó entrever que su final podría estar muy cerca.
La soberana británica comunicó al interior del palacio algunas disposiciones, justo después que se supo que el hijo de la soberana de Inglaterra, Carlos, estaba contagiado por el coronavirus, lo que aumentó más las sospechas de que la reina, también diera positivo.
Aunque la monarca no reconoce haber presentado síntomas de tener el virus; ni ella ni Felipe de Edimburgo, dio órdenes expresas sobre los pasos a seguir cuando muera, para lo que se amparó en la ley británica.
Antes del último suspiro, Su Majestad debe nombrar al menos dos Consejeros de Estado entre los cinco herederos mayores de edad, reveló el gabinete de comunicación de Clarence House.

