Primicias24.com.- La tragedia enlutó la noche del jueves al estadio Monumental David Arellano, al suroriente de Santiago, la capital de Chile. El recinto deportivo se convirtió, tanto en sus alrededores como a lo interno, en un coliseo donde reinó la violencia, la represión y la incertidumbre en medio de un partido del Grupo E de la Copa Libertadores donde se enfrentaban el local Colo-Colo contra el brasileño Fortaleza.
En la previa del partido se presentaron disturbios y encontronazos entre la fanaticada y agentes de la fuerza pública de Carabineros. Según las primeras versiones del ente de seguridad y el Ministerio Público citadas por la prensa local, dos hinchas de Colo-Colo murieron supuestamente cuando fueron arrastrados por una masa de fanáticos que no tenían entradas para ingresar a ver el partido y quisieron entrar por la fuerza al recinto.
Pero según versiones de testigos y familiares de las víctimas, identificadas como una adolescente de 18 años y un niño de 13, la muerte de ambos se produjo cuando los dos quedaron debajo de una valla que habían tumbado Carabineros con chorros potentes de agua lanzados desde un camión blindado antidisturbios y que luego otra unidad policial que lanza gases lacrimógenos, se abalanzó sobre la masa de fanáticos hasta aplastar a los dos jóvenes, matándolos en el acto.
Según la versión de Carabineros y una supuesta investigación efectuada a la empresa que vendió las entradas del partido, las dos víctimas habrían intentado ingresar ilícitamente al estadio porque no tenían entradas. Sin embargo, Bárbara Pérez, hermana de la chica de 18 años, afirmó que la versión policial es falsa porque su hermana sí tenía ticket comprado y que había planificado ir al partido porque siempre fue fanática de Colo-Colo.
«Ella venía con entrada en mano, carnet y todo. No se iban a colar, como dicen», comentó Pérez citada por medios, quien además detalló que su hermana asistió a ese evento con dos amigos. De hecho, dijo que Nicolás, uno de los amigos que ahora están detenidos por los agentes policiales, intentó salvar a la chica en medio del alboroto pero no pudo evitar que la tanqueta de Carabineros le pasara por encima.
«Estaba aplastada. No daré más detalles porque es muy duro», comentó la hermana de la chica, quien dijo que el conductor del camión policial huyó y que ahora la institución de Carabineros los pretende acusar como responsables de causar ambas muertes. «No sabemos nada de ellos porque los trataron como delincuentes», comentó Pérez, quien agregó que desde entonces nadie de la Fiscalía ha contactado a su familia para resolver su tragedia familiar, que además se agrava porque ni siquiera tienen recursos para iniciar una demanda ni para costear los gastos funerarios.



