Primicias24.com- Es evidente que las restricciones económicas que Estados Unidos, impuso repetidamente contra Rusia desde 2014 no solo tienen el impacto deseado en la política y la economía rusas, sino que se volvieron en contra de Washington, opina Richard Sawaya, vicepresidente del Consejo Nacional de Comercio Exterior de EEUU y jefe del consorcio USA Engage.
De acuerdo con el analista, el proyecto de ley sobre la protección de la seguridad estadounidense contra la agresión del Kremlin (DASKA, por sus siglas en inglés), «llevarían los daños colaterales a nuevas alturas».
«Las sanciones de Estados Unidos, como tácticas de presión, evidentemente no logran sus objetivos previstos. (…) Como dijo un observador, las sanciones estaban destinadas a Moscú, pero golpearon a Houston», comenta Sawaya.
El DASKA requiere que las compañías estadounidenses se retiren de cualquier proyecto energético donde una entidad rusa tenga una participación minoritaria, refiere Sputnik.
«En la economía mundial, las sanciones cada vez más severas impuestas por Estados Unidos hacen que las empresas estadounidenses sean consideradas como socios poco fiables», advierte.
En 2014 Washington impuso sanciones contra Moscú debido a la situación en Ucrania. Posteriormente, Estados Unidos amplió e introdujo repetidamente nuevas restricciones económicas vinculadas con Ucrania, Siria, presuntos «ciberataques» y supuestos «intentos de socavar la democracia occidental».

