Primicias24.com- El rey Felipe anunció el domingo 15 de marzo su renuncia a la herencia de su padre y deja al monarca emérito Juan Carlos I sin la asignación que hasta ahora percibe de los Presupuestos Generales del Estado por esa condición.
Un comunicado de la Casa del Rey asegura que Felipe VI supo hace un año de su «supuesta designación como beneficiario de la Fundación Lucum, desde el momento en que se produjese el fallecimiento de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos».
Esta decisión se produce justo después de que el diario británico The Telegraph revelara que Juan Carlos I percibió 100 millones de Arabia Saudí a través de una fundación en cuyo patronato figura el actual jefe del Estado.
Tras conocerse esta información, el rey Felipe VI escribió una carta a su padre expresándole que «si fuera cierta su designación o la de la Princesa de Asturias como beneficiarios de la citada Fundación Lucum, dejara sin efecto tal designación», informa este domingo la Casa Real.
Para dejar constancia de su decisión compareció ante un notario en la que también informó al monarca emérito que «no aceptaría participación o beneficio alguno en esa entidad, renunciando a cualquier derecho, expectativa o interés que, aún sin su consentimiento o conocimiento, pudiera corresponderles ahora o en el futuro en relación con la Fundación Lucum».
Del mismo modo, reitera y enfatiza que no tuvo conocimiento alguno sobre lo que ocurría y tampoco se prestó para participar, en nombre propio o en representación de terceros, en cualquier activo, inversión o estructura financiera cuyo origen pudieran no estar en plena y estricta consonancia con la legalidad o con los criterios de transparencia, integridad y ejemplaridad que informan su actividad institucional y privada.
Si un tercero, sin su conocimiento, le hubiera designado como «heredero, legatario o beneficiario», el rey renunciaba a cualquier «derecho expectativa o interés», agrega la Casa Real.
En ese sentido, indica que el rey emérito será apartado para que de esta forma deje de percibir la asignación presupuestaria que le otorga anualmente en virtud de esa condición y que alcanzó en los últimos ejercicios los 194.232 euros al año.
La supuesta donación millonaria realizada por el homólogo del rey en Arabia Saudí, Abdullah bin Adbul Aziz Al Saud, se habría depositado en una cuenta abierta en el banco privado Mirabaud a nombre de la Fundación Lucum.
Según The Telegraph, aunque en un inicio se había publicado que Juan Carlos I era el único beneficiario, en los estatutos de Lucum aparece Felipe VI como segundo beneficiario y como el encargado de velar por el resto de la familia en el caso de heredar la fundación.

