Primicias24.com- Luego de controlar la pandemia de COVID-19, el Gobierno de China prohibió el ingreso de extranjeros en su territorio por temor a una segunda oleada de contagios que provenga de otras regiones del país, y por esta razón, la capital, Beijing, fue aislada del mundo, cerrándose a fin de evitar esto.
Sin embargo, desde la capital aplicaron la cuarentena obligatoria para aquellos que llegan de otras partes del país durante 14 días, incluso si dieron negativo en los test.
“Reforzar el control de la gente que vuelve a Beijing se ha convertido en las prioridad más apremiante, si no es imposible crear las condiciones adecuadas para que empiecen las dos sesiones”, expresó el profesor de la Escuela de Administración y Políticas Públicas de la universidad de Renmin, Ma Liang.
Esta medida no aplica de momento en otras ciudades, por lo que las medidas responden a otro tipo de circunstancias, ya que es en Beijing donde se aloja el centro del poder del país.
De hecho, el Partido Comunista de China decidió aplazar su congreso anual que estaba previsto para marzo para asegurarse así que los miles de delegados que participan no tengan riesgo de contagio.

