Primicias24.com- El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, apareció el fin de semana en las calles de Brasilia, sin mascarilla y rodeado por una multitud, contradiciendo las medidas indicadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), mientras participaba en una manifestación que le pedía una intervención militar, así como el cierre del Congreso.
De esta manera, el mandatario brasileño ofreció un discurso en el cual desmintió la letalidad del virus, al cual catalogó como “una gripecita”, al tiempo que promovía las aglomeraciones y se pronunciaba a favor de reabrir el comercio y las escuelas.
También abogó por manifestarse en contra de los líderes del Congreso, alcaldes y gobernadores del país, quienes defienden las medidas de cuarentena, así como el distanciamiento social para poder prevenir la propagación del coronavirus.
Este gesto fue condenado de forma radical por parte de políticos y portavoces del los poderes públicos de Brasil.
“Asusta ver manifestaciones por el regreso del régimen militar, después de 30 años de democracia”, expresó el juez del Supremo Tribunal Federal, Luís Roberto Barrozo.

