Primicias24.com- Irán dio inicio al mes sagrado de Ramadán con las mezquitas cerradas y decretos de algunos gran ayatolás que reducen la obligación de ayunar, debido a la propagación del COVID-19 que hasta la fecha suma 5.650 muertes y más de 90.000 contagios.
El presidente del país, Hasan Rohaní, agradeció la cooperación, “sensibilidades y preocupaciones de los gran ayatolás, ulemas y clérigos respecto al cuidado de la vida y la salud de las personas”.
Durante la sesión del comité nacional de la lucha contra el nuevo coronavirus, precisó que el Gobierno busca “establecer una situación tolerable para la reactivación de los centros religiosos”.
“Se puede tener la esperanza de que en caso de una mejora de los indicadores de control de la enfermedad se abran los centros religiosos del país, determinando unas condiciones e instrucciones”, agregó, haciendo referencia a que el ministerio de Salud presentará el 26 de abril “protocolos e instrucciones” en la materia.
Los rezos y cantos del Corán en los santuarios y centros religiosos, se transmiten por la televisión e internet.
En el país, abrieron todos los comercios considerados de bajo y medio riesgo, como los centros comerciales y tiendas. Sin embargo, las mezquitas y centros religiosos por ser lugares de congregación se clasifican como espacios de alto riesgo al igual que cines, teatros y escuelas.

