Primicias24.com- Habitantes de Honduras optaron por enfrentarse con policías antimotines quienes trataron de impedir el funeral de un supuesto contagiado con COVID-19.
Los funcionarios lanzaron bombas lacrimógenas tratando de dispersar a los manifestantes, que quemaron cauchos y obstaculizaron con piedras una calle al este de Tegucigalpa, que conduce al Cementerio Amor Eterno.
Uno de los pobladores cercanos apuntó que lo que no quieren es que “vengan a enterrar aquí los muertos por el coronavirus. Que abran un cementerio para esos muertos. El gobierno nos tiene encerrados en nuestras casas hace días y ahora lo que nos trae es la epidemia”.
Al respecto, el oficial Raúl Mejía, informó que recibió órdenes de retirarse por lo que, a su juicio, el cementerio será usado solo para personas que mueren a causa del virus.
A mediados de marzo, el gobierno de Honduras ordenó toque de queda y suspendieron la operación de escuelas, universidades, oficinas públicas y comercios para contener el brote del coronavirus.
Hasta los momentos, se prevé que el mismo culmine el 17 de mayo.

