Primicias24.com- Ecuador, además de ser uno de los países suramericanos más afectados por el COVID-19, enfrenta una galopante corrupción que se aprovecha de la difícil situación.
El presidente de la nación, Lenín Moreno, en medio de los escándalos, dirigió un mensaje a la Contraloría General del Estado, la Fiscalía y la Secretaría Anticorrupción. “No vamos a permitir actos de corrupción, caiga quien caiga. Exijo todo el peso de la justicia para quienes roban dinero público en compras de insumos médicos y más grave aún, aprovechándose del dolor ajeno en la emergencia», expresó.
En el país, el primer escándalo que se desató fue el del proceso de compra con sobreprecios de insumos médicos, para combatir la pandemia, por parte del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).
Hace dos meses, la fiscal general de Ecuador, Diana Salazar ordenó la apertura de una investigación previa en el caso, luego que se conociera que dicha institución pretendía adquirir 131.890 mascarillas N95 a 12 dólares cada una, cuando su precio rondaba los 4.
El 31 de marzo, comenzaron los allanamientos en las oficinas del IESS por el caso, tanto en Quito como en Cuenca, al sur del país, y Guayaquil, en la región Costa.
Además, el 8 de abril, la Fiscalía General del Estado informó sobre la apertura de otra investigación, ahora relacionada con el cobro indebido en hospitales públicos a familiares de fallecidos para entregar los cadáveres, cuando se desbordó el sistema sanitario y funerario en Guayaquil.
Otro de los escándalos que se desató en el país suramericano fue el de la compra que hizo el Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias (SNGRE) de kits de alimentos, para la atención de la población afectada por la emergencia sanitaria, presuntamente con sobreprecio.
La Fiscalía ya anunció que presentará cargos contra los involucrados; sin embargo, las investigaciones siguen en pie.

