
Primicias24.com- Los 18 bebés afganos que quedaron huérfanos tras el asesinato de sus madres en el ataque del pasado 12 de mayo contra un hospital de maternidad en Kabul, fueron entregados a sus familiares.
El hecho fue perpetrado por 3 hombres armados que ingresaron al recinto disparando y mataron a trabajadores, madres y bebés recién nacidos.
El viceministro de Sanidad, Waheed Majroh, informó al día siguiente que alrededor de 24 personas murieron en el ataque, dos de ellas bebés recién nacidos, mientras que 16 personas resultaron heridas.
Hasta ahora, ningún grupo terrorista se atribuye la responsabilidad de atroz crimen. Los talibanes, negaron su participación.
Las autoridades de inmediato pusieron manos a la obra para identificar a los bebés y entregarlos a sus respectivas familias, puesto que muchos ni siquiera tenían nombre aún. Las madres estaban solas en el hospital por temor al COVID-19.

Según reseñó The New York Times, decenas de hombres se reunieron a las afueras de la maternidad, cuando un anciano de la comunidad aún bañado en sangre con una lista de las madres muertas, comenzó a gritar los nombres.
“En esta nación conservadora y patriarcal, los hombres se ofenden con la sola mención del nombre de sus esposas en público. Es sumamente raro (y complicado) que una mujer tome decisiones legales en favor de sus hijos en ausencia de un hombre; pero ahora, por primera vez, los hombres en la multitud afuera del hospital escucharon atentamente conforme los bebés eran identificados con los nombres de sus madres”, relató el medio estadounidense.
Luego de zozobra y conatos de peleas, el hospital finalmente comenzó a dar de alta a los bebés. Al final del día, 11 fueron entregados a sus familias. El resto se quedó un día más.
El acuerdo de paz firmado el pasado 29 de febrero entre Estados Unidos (EEUU) y los talibanes, parece atascado en un intercambio de prisioneros que se mueve lentamente, mientras los insurgentes intensificaron sus ataques en todo el país.

