Primicias24.- La ONU alertó este miércoles de que Afganistán está al borde de un enorme desastre humanitario y volvió a urgir a los Gobiernos de todo el mundo, especialmente al de Estados Unidos, a desbloquear los fondos destinados al país que se paralizaron a raíz de la toma del poder por parte de los talibanes.
«Seis meses después de la toma del poder por los talibanes, Afganistán pende de un hilo», advirtió el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, a las potencias del Consejo de Seguridad.
Según Guterres, con la llegada del invierno, la vida de los afganos se ha convertido es «un infierno congelado» en el que las familias tratan de sobrevivir como pueden mientras los bienes y servicios básicos han prácticamente desaparecido.
«El país está viviendo la peor sequía en dos décadas, llevando a nueve millones de personas más cerca de la hambruna. Más del 80 % de la población depende de agua potable contaminada. Y algunas familias están vendiendo a sus bebés para comprar comida», dijo.
Guterres subrayó que la crisis económica que vive Afganistán puede hacerse aún mayor, con riesgo de que el país pierda hasta el 30 % de su Producto Interior Bruto este año, en un contexto de falta de liquidez como consecuencia, en buena medida, de sanciones internacionales.
En ese sentido, apuntó que los castigos -unidos al miedo de las entidades financieras internacionales a quebrantarlos- hacen que casi 9.000 millones de dólares de activos del banco central afgano permanezcan congelados.
«La comunidad internacional y este Consejo tienen que poner sus manos en el volante del progreso, proporcionar recursos y evitar que Afganistán siga desplomándose», insistió.
Según Guterres, es fundamental reforzar las operaciones humanitarias y «suspender las reglas y condiciones» que estrangulan la economía afgana y las actividades de apoyo internacionales.
EFE



