Primicias24.- Este mes se conoció el caso que le ha dado la vuelta al mundo: un médico, identificado como Giovanni Quintella Bezerra y especialista en anestesiología, es el responsable de los que serían frecuentes casos de abuso sexual contra sus pacientes, actos cometidos durante las cirugías en las que ellas se encontraban sedadas. Incluso más de lo normal, según denuncias.
El caso tuvo repercusión tras la revelación de la prueba que lo incrimina: un video del domingo 10 de julio, día en el que, mientras el galeno participaba en una intervención de cesárea, fue grabado sin que él lo notada. Ante la sospecha de la ocurrencia de hechos ilegales en procedimientos previos, sus compañeros instalaron un teléfono móvil oculto para vigilar el accionar del especialista.
En la grabación, revisada después de la intervención, se comprobó lo que los compañeros que hacían parte del cuerpo médico sospechaban: el anestesiólogo sacó su pene y lo introdujo, por espacio de diez minutos, en la boca de la materna intervenida, quien estaba en alto grado de sedación.
Según detallan medios locales de Brasil, si bien la actuación del médico no pudo ser prevenida, en tanto la evidencia solo pudo ser revisada hasta el final de la intervención, el video captado sí le permitió al personal del hospital poner el acto ilícito en conocimiento de las autoridades, dando pie a la captura del médico.
De acuerdo con un grupo de enfermeras, este médico ya había realizado este tipo de actos de violencia sexual varias veces y ellas lo sospechaban de tiempo atrás. Ellas explicaron que Quintella siempre se paraba junto a la cabeza de las pacientes al momento de realizar cesáreas y que colocaba su bata del cuello para arriba de las pacientes, logrando tapar su acto de los demás doctores y así no dejar ver sus malas intenciones.
Las enfermeras relataron que el anestesiólogo movía en repetidas ocasiones la cabeza de sus pacientes y, pasado un tiempo, les limpiaba la boca con una gaza.
Este era el procedimiento que efectuaba el médico, según las enfermeras, para abusar sexualmente de sus pacientes mientras estas permanecían bajo el efecto de la anestesia.



