Los parlamentarios de la coalición de izquierdas de oposición NUPES presentaron este miércoles una proposición de ley -que quieren someter a referéndum- para crear un impuesto temporal a los «beneficios excepcionales» de las empresas que están sacando partido de la actual situación de crisis.
El texto de la proposición legislativa, presentado por el líder del Partido Socialista (PS), Olivier Faure, cuenta con el apoyo de 240 diputados y senadores de la Nueva Unión Popular Ecológica y Social (NUPES) en la que también están los Verdes, el Partido Comunista Francés (PCF) y La Francia Insumisa (LFI), el grupo mayoritario.
Su intención, si la iniciativa recibe el visto bueno del Consejo Constitucional, es someter este proyecto a lo que se denomina un referéndum de iniciativa popular. La razón para recurrir al referéndum es que la NUPES es minoritaria en la Asamblea Nacional y en el Senado y sabe que su iniciativa no tiene ninguna posibilidad de prosperar en el Parlamento.
Ese referéndum requiere, no obstante, haber recogido previamente cerca de cinco millones de firmas en un plazo de nueve meses, una cifra elevada en un país como Francia que tiene 67 millones de habitantes.
Esta tasa tendría carácter temporal, ya que se aplicaría hasta finales de 2025 y solo a las empresas de todos los sectores (no únicamente a las energéticas) que facturen más de 750 millones de euros anuales, y cuyos beneficios se incrementen en al menos un 25 % respecto al periodo de referencia, de 2017 a 2019.
Se aplicaría un tipo impositivo progresivo, que sería del 20 %, del 25 % o del 33 % en función del incremento de los beneficios en comparación con el periodo de referencia. EFE



