Primicias24.com- El Consejo de Seguridad de la ONU acordó este viernes establecer una excepción generalizada a sus sanciones económicas con el fin de asegurar que éstas no afectan a la labor de las organizaciones humanitarias.
La medida está contenida en una resolución presentada por Irlanda y Estados Unidos que el máximo órgano de decisión de Naciones Unidas aprobó con 14 votos a favor y una única abstención, de la India.
Hasta ahora, el Consejo de Seguridad se ocupaba habitualmente caso por caso de tomar medidas para que las sanciones impuestas a países o partes de conflictos para dificultar su financiación no afectasen de forma indirecta a las labores humanitarias.
Con la resolución aprobada hoy, establece unas normas generales que dejan claro que las acciones para facilitar la asistencia humanitaria nunca supondrán una violación de las congelaciones de activos que impone el Consejo.
«La provisión, el procesamiento o el pago de fondos, otros activos financieros o recursos económicos, o la provisión de bienes y servicios necesarios para garantizar la entrega oportuna de asistencia humanitaria o para apoyar otras actividades que apoyen los recursos humanos básicos (…) están permitidas y no constituyen una violación de las congelaciones de activos impuestas por el Consejo o sus Comités de Sanciones», señala el texto.
La medida beneficiará a programas de la propia ONU, pero también a entidades humanitarias como la Cruz Roja y otras organizaciones no gubernamentales.
En los últimos años, varias organizaciones han denunciado que las sanciones de la ONU -y en concreto las congelaciones de activos- a menudo complican sus operaciones, por ejemplo a la hora de adquirir mercancías o transportes o para pagar a sus empleados en ciertos países.
En Corea del Norte, donde el Consejo de Seguridad tiene uno de los regímenes de castigos más duros, la propia ONU ha admitido que las sanciones están afectando de forma clara a la población, a pesar de que su objetivo es presionar al régimen de Kim Jong-un.
En declaraciones a los periodistas, la embajadora estadounidense ante Naciones Unidas, Linda Thomas-Greenfield, calificó de «histórica» la resolución aprobada y aseguró que «salvará innumerables vidas».
El representante irlandés, Fergal Mythen, apuntó que el texto salvaguarda la acción humanitaria en un momento de crecientes necesidades alrededor del mundo y responde a las preocupaciones de las organizaciones que trabajan en este ámbito.



