Primicias24.com Cuba achaca a las sanciones de EE. UU. el retraso en la autorización de la Organización Mundial de la Salud (OMS) a su vacuna contra la covid Abdala, por la «negativa de varios bancos» a hacer una transferencia a una empresa encargada de parte de la producción.
Así lo explica en una entrevista publicada este lunes por el diario oficial Granma el presidente del grupo estatal de la industria biofarmacéutica estatal cubana BioCubaFarma, Eduardo Martínez, un año después de que se envió a la OMS la documentación para la aprobación.
Indicó que hay un problema con la puesta en marcha de «la línea en la que se fabrican los productos recombinantes» en su nueva planta y que se debe a «que no se han podido hacer los pagos a la empresa encargada de la puesta en marcha del equipamiento y de los sistemas de esa línea de producción».
Agregó que Cuba lleva nueve meses intentando pagar, pero se han topado con «la negativa de varios bancos» a realizar las transferencias. Espera, no obstante, que el proceso de evaluación culmine, finalmente, en 2023.
Cuba sufre desde hace seis décadas sanciones económicas, financieras y comerciales por parte de EE. UU., que además incluyó a la isla en la lista de países que promueven el terrorismo, lo que impuso aún más restricciones sobre sus operaciones bancarias internacionales.
BioCubaFarma trasladó este año su producción de la vacuna Abdala a una nueva planta en la zona económica especial del Mariel para cumplir con los requisitos de la OMS y poder recibir su autorización.
Una vez se complete la nueva fábrica con la línea de producción de recombinantes, la OMS debería revisarla.



