Primicias24.com El Gobierno colombiano, que ha acusado al Clan del Golfo de instigar un paro minero en el noroeste del país con acciones violentas como la quema de varias ambulancias, cree que actos de este tipo ponen en duda que este grupo, el mayor del país, tenga una voluntad de paz.
«Cualquier acción de presión y de coacción sobre la población civil, cualquier ejercicio abusivo de la fuerza como ha ocurrido en el Bajo Cauca, además de rechazable y repudiable, pone en cuestionamiento la voluntad de construir paz y pone en cuestionamiento la posibilidad de un cese al fuego», dijo a EFE el Alto Comisionado para la Paz, Danilo Rueda.
Este miércoles, el ministro del Interior de Colombia, Alfonso Prada, aseguró que el Gobierno no cierra la posibilidad de suspender el cese al fuego bilateral con el Clan del Golfo, que rompió ese compromiso en los últimos días durante un paro minero en la región del Bajo Cauca.
«No ha estado sobre la mesa la suspensión o el levantamiento del cese, pero no se cierra la posibilidad de que se levante en cualquier momento en la medida en que no haya condiciones para garantizar la tranquilidad en el territorio», expresó el alto funcionario a periodistas.
En la misma línea se mostró Rueda, quien aseguró que «por supuesto» ha corrido riesgo el cese al fuego durante estas acciones de hostigamiento y amedrantamiento de la población de esta zona que ponen «en cuestionamiento lo que se puede lograr a través de avances en un cese del fuego».
Ponen en cuestionamiento, según el funcionario, la voluntad del Clan del Golfo -también conocido como Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC)- para negociar con el Gobierno.
El Gobierno, a través de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz (OACP), ya ha realizado contactos preliminares con este grupo, que está formado por unas 9.000 personas y tiene control en 14 departamentos, sobre todo el Pacífico y Caribe.
«Ha habido diálogos, conversaciones, hay dificultades, hay reveses», aseguró Rueda en una entrevista con EFE, donde explicó su decepción porque no se haya accedido a la petición de «levantamiento temporal de las órdenes de captura nacionales e internacionales en territorio colombiano», que le permitiría a la cúpula de este grupo negociar, como ya se hizo con sus antecesores, las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).



