Primicias24.com Este jueves en Ucrania se presentó una situación y es que la central nuclear ucraniana de Zaporiyia sigue usando agua del embalse de Kajovka para su sistema de refrigeración pese a la destrucción, información que proporcionó el director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi.
El embalse ha disminuido algo más de 4 metros desde que la presa fuera destruida el martes, y alcanza ahora los 12,7 metros, un nivel en el que se había estimado que la central no podría bombear agua para enfriar los seis reactores del complejo.
Según nuevos cálculos, «es probable que se pueda seguir bombeando aunque el nivel descienda a unos 11 metros o posiblemente menos», indica un comunicado de la OIEA.
La central se encuentra apagada, pero los seis reactores y el combustible usado aún requiere agua para enfriarse, lo que evita una posible liberación de material radiactivo



