Primicias24.com- Los residentes del campo de refugiados de Yenín regresaron a sus hogares en ese campamento, donde tras dos días de operación militar a gran escala de Israel, hay destrucción, con casas reducidas a escombros y restos de sangre y metralla en las calles devastadas.
«Vuelvo a mi casa, no sé si estará en pie o no», comentó a EFE, en una de las entradas al campo, Ibrahim, un palestino de 50 años que huyó a casa de su hija fuera del campamento cuando empezaron los combates.
Decenas de personas entraban esta mañana al campo de refugiados de Yenín, histórico bastión del movimiento miliciano palestino al norte de Cisjordania ocupada, de los más de 3.000 residentes que huyeron después de que Israel emprendiera el lunes un operativo militar a gran escala, por tierra y aire, sobre este territorio.
El Ejército israelí confirmó esta mañana que ya se había completado la retirada de Yenín, dando por terminada la operación, después de que comenzara la salida de tropas anoche, cuando algunos residentes ya retornaron al campamento, donde viven unas 20.000 personas en poco más de medio kilómetro cuadrado.
Pese a los llamados de la Media Luna Roja palestina, muchos habitantes del campo optaron por quedarse en sus casas, ya que en su condición de refugiados saben «lo que es dejar atrás tu hogar», indicó un residente mientras observaba los desperfectos de su calle, ya que el campamento está poblado por palestinos que tuvieron que huir de sus localidades natales en 1948, cuando se fundó el Estado de Israel.
El suministro de agua y luz, cortado por los combates desde las primeras horas de la ofensiva militar, se ha restaurado en algunos puntos del campamento.
El campamento de Yenín ya fue escenario del episodio más sangriento de la Segunda Intifada, cuando una incursión israelí en abril de 2002 acabó con la vida de 52 palestinos y 23 soldados israelíes murieron en diez días de combates.



