Primicias24.com.- Una de las principales políticas del presidente de Colombia, Gustavo Petro, que este lunes cumple su primer año frente al Gobierno, es la denominada «paz total», un intento de poner fin a los conflictos con los diferentes grupos armados que todavía se mantienen activos en el país.
El Ejecutivo, que a través de la ley 418, aprobada en 2022, tiene facultades para entablar negociaciones con estos grupos, está dialogando con la guerrilla Ejército de Liberación Nacional (ELN) y busca la desmovilización de las disidencias de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).
Además, el Gobierno pretende también sentarse a conversar con el Clan del Golfo, uno de los varios grupos armados que dominan algunas zonas del país, en especial las de producción y tránsito de cocaína.
Según el especialista en seguridad, Alejandro Vargas, docente de la Universidad Nacional de Colombia, la propuesta de «paz total» impulsada por Petro modificó y fortaleció las intenciones de administraciones anteriores para poner fin al conflicto armado.
La paz total, desde el inicio del Gobierno, fue expuesta como una política central y estratégica. Al comienzo tuvo mucho debate e interpretaciones, porque había falta de comprensión y en la medida en la que se ha avanzado se entendió que, efectivamente, tenía un objetivo fundamental con el que difícilmente alguien no está de acuerdo: acabar con todas las violencias. Ese fue un cambio importante a diferencia de otros gobiernos», aseguró Vargas a la Agencia Sputnik.



