Del ‘Quien soy yo para juzgar’ al ‘mariconeo’, la relación del papa con el mundo LGTBIQ+

Primicias24.com El papa Francisco sorprendió al mundo cuando en su primera rueda de prensa en el avión de regreso de Brasil, en julio de 2013, respondió con la frase del catecismo: «¿Quién soy yo para juzgar?», en relación a un supuesto sacerdote homosexual, pero su última frase despectiva sobre los homosexuales ha planteado cuál es la verdadera relación de la Iglesia con el mundo LGTBIQ+.

Francisco pidió este martes perdón por haber usado una frase despectiva en italiano ‘molta frociaggine’ (ya hay mucho mariconeo) al referirse a la presencia de homosexuales en los seminarios, durante un encuentro a puerta cerrada con los cerca de 200 obispos de Conferencia episcopal italiana (CEI) .

«El papa Francisco conoce los artículos publicados recientemente sobre una conversación, a puerta cerrada, con los obispos de la Conferencia episcopal italiana (CEI) y como afirmó en varias ocasiones: “¡En la Iglesia hay lugar para todos, para todos! Nadie es inútil, nadie sobra, hay sitio para todos. Tal como somos, todos nosotros», se lee en la nota que el Vaticano emitió tras la polémica.

Y añadía: «El papa nunca tuvo la intención de ofender o expresarse en términos homófobos, y pide disculpas a quienes se sintieron ofendidos por el uso de un término, referido por otras personas».

Sin embargo, de lo que se estaba hablando era del tema de si admitir en los seminarios a candidatos homosexuales y en qué medida, ya que los obispos italianos habían planteado esta posibilidad, si como todos, respetaban el celibato

Pero Francisco, aunque reiteró como siempre la necesidad de acoger a todos, se mostró muy rígido al respecto, reiterando su negativa a admitirlos, como ya ha reiterado la Iglesia en varias ocasiones.

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