Primicias24.com- La caída de la consulta popular del Gobierno Petro en el Senado, con una ajustada votación de 49 contra 47, generó reacciones inmediatas de exministros de Hacienda y líderes empresariales, quienes calificaron la decisión como «responsable» y evitar un gasto innecesario de $750.000 millones de pesos en medio de las necesidades del país.
Mauricio Cárdenas, exministro de Hacienda, fue uno de los más enfáticos al afirmar que la consulta equivalía a «botar ese dinero a la caneca, cuando Colombia lo necesita para apoyar a los jóvenes estudiantes afectados por los recortes en subsidios del Icetex». Además, criticó que la propuesta estuviera «amañada» para servir como respaldo político al presidente Gustavo Petro.
«Celebro la decisión del Senado. Fue lo correcto y demuestra responsabilidad», destacó Cárdenas.
Sector empresarial respalda al Congreso
Bruce Mac Master, presidente de la Andi, respaldó la postura del Legislativo y señaló que el espacio para debatir reformas, como la laboral, debe ser el Congreso y no una consulta. «Invitamos al Gobierno y al Legislativo a trabajar con el sector privado en soluciones para reducir el desempleo y la informalidad», afirmó.
Mac Master agregó que el hundimiento de la consulta permitirá «una discusión seria en favor de los trabajadores y el sector productivo, en lugar de medidas populistas sin impacto real».
Por su parte, Jaime Alberto Cabal, de Fenalco, elogió que el Senado «interpretara el sentir ciudadano» al rechazar una iniciativa que consideró «innecesaria y manipulada». «En un país polarizado, es crucial que el Congreso mantenga su autonomía frente a imposiciones sin debate técnico», sostuvo.
Llamado a la calma
José Manuel Restrepo, también exministro de Hacienda, respondió al presidente Petro tras sus declaraciones sobre un «fraude» y su llamado a la movilización. «No ponga en riesgo la democracia. Respetar las instituciones es actuar como un verdadero demócrata», advirtió Restrepo.
El rechazo a la consulta marca un nuevo capítulo en la tensión entre el Gobierno y el Legislativo, mientras los gremios insisten en priorizar el diálogo para impulsar reformas estructurales.



