La vicepresidenta de Colombia asegura enfrentar obstáculos estructurales y sentirse «dejada de lado» en una administración que, según ella, reproduce opresión.
Primicias24.com– En un evento conmemorativo por los 174 años de la abolición legal de la esclavitud en Colombia, la vicepresidenta Francia Márquez lanzó duras críticas contra el Gobierno del presidente Gustavo Petro, acusándolo de practicar el «racismo y el patriarcado» y de limitar su capacidad de acción.
Márquez, quien llegó al cargo como símbolo de las luchas sociales, de género y étnicas, afirmó que las pocas acciones que ha logrado impulsar desde su despacho han sido posibles solo gracias a la cooperación internacional. Además, reiteró su rechazo a la decisión de Petro de apartarla del Ministerio de la Igualdad, creado para abordar temas de equidad.
«No me han dejado gobernar», declaró. «Cuando pensaba llevar inversión a los territorios, el presidente tomó la decisión de separarme de ese ministerio y poner a otra persona. No he podido llevar respuestas concretas desde una institución con presupuesto».
La vicepresidenta, histórica líder afro y ambientalista, admitió sentir «tristeza» por lo que calificó como un abandono sistemático. Relató que ha tenido que recurrir a reuniones con alcaldías y líderes locales para cumplir con su labor y evitar que las comunidades que representa sientan que su llegada al poder «no ha servido para nada».
«Un Gobierno que practica el racismo»
Uno de los señalamientos más contundentes de Márquez fue dirigido hacia las dinámicas internas del Ejecutivo. Aseguró que, pese a sus expectativas de un gobierno progresista, se encontró con estructuras de opresión arraigadas.
«No ha sido fácil gobernar un país con un Estado racial, bajo un Gobierno que también practica el racismo y el patriarcado», afirmó. Destacó que, aunque ya enfrentaba estas problemáticas como ciudadana, lidiar con ellas desde adentro la ha dejado «sin garantías».
«En Colombia, cuando hablamos de racismo, nos dicen que somos resentidos o que nos victimizamos, pero nunca hay un reconocimiento real del problema», denunció.
Una grieta en aumento
Esta no es la primera vez que Márquez expresa su descontento con Petro. En los últimos meses, varios funcionarios han renunciado al Gobierno alegando falta de apoyo o presiones políticas. La vicepresidenta, sin embargo, es la figura más prominente en cuestionar abiertamente la dirección de la administración.
Sus declaraciones reavivan el debate sobre las tensiones en la coalición petrista y plantean interrogantes sobre la cohesión de un gobierno que llegó prometiendo transformaciones sociales profundas. Márquez, por su parte, insistió en que continuará luchando: «He tenido muchas trabas, pero sigo aquí por mi gente y por este país».



