Primicias24.com– El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el ente de control nuclear de la ONU, determinó este jueves que Irán no está cumpliendo con sus compromisos en materia de no proliferación, una decisión que podría reavivar las tensiones y llevar al restablecimiento de sanciones internacionales contra Teherán antes de fin de año.
La junta de gobernadores del OIEA aprobó una resolución —presentada por Francia, Reino Unido, Alemania y Estados Unidos— en la que insta a Irán a responder «sin demora» sobre los rastros de uranio encontrados en sitios no declarados, que podrían indicar la existencia pasada de un programa secreto de armas nucleares. Según diplomáticos anónimos, la medida fue respaldada por 19 países, mientras que Rusia, China y Burkina Faso votaron en contra. Once naciones se abstuvieron y dos no participaron en la votación.
Preocupación por actividades no declaradas
El texto afirma que Irán ha incumplido «reiteradamente» sus obligaciones desde 2019 al no cooperar plenamente con las inspecciones del OIEA, violando así el Tratado de No Proliferación Nuclear. Las sospechas se centran en partículas de uranio enriquecido halladas en instalaciones no reportadas, lo que ha generado dudas sobre la naturaleza exclusivamente pacífica de su programa nuclear.
En respuesta, el gobierno iraní notificó su intención de abrir una nueva planta de enriquecimiento de uranio, aunque sin revelar su ubicación, según un funcionario del OIEA que habló bajo anonimato.
Tensiones diplomáticas y regionales
La resolución subraya que la falta de garantías sobre el programa nuclear iraní podría llevar al Consejo de Seguridad de la ONU a intervenir, dado su rol en la preservación de la paz internacional. El texto, no obstante, respalda una solución diplomática, instando a todas las partes a retomar las negociaciones.
La votación ocurre en un contexto de creciente inestabilidad en Oriente Medio. Estados Unidos anunció el miércoles la reducción de personal no esencial en la región, en un movimiento interpretado como precaución ante posibles escaladas.
Mientras Teherán defiende la legalidad de sus actividades nucleares, la comunidad internacional sigue dividida. La decisión del OIEA podría marcar el inicio de un nuevo capítulo en el ya tenso pulso diplomático en torno al programa atómico iraní.



