Washington despliega destructores y redirige sistemas antiaéreos ante posibles represalias tras el ataque israelí en territorio iraní
Primicias24.com — Estados Unidos está reubicando recursos militares en Oriente Medio en respuesta a la creciente tensión entre Israel e Irán, luego de que el ejército israelí llevara a cabo un ataque aéreo masivo en territorio iraní durante la noche del jueves al viernes, según informaron oficiales estadounidenses a la agencia Associated Press.
Entre las medidas adoptadas, la Armada de EE.UU. ha ordenado al destructor USS Thomas Hudner dirigirse hacia el Mediterráneo oriental, sumándose a otro buque de guerra ya desplegado en la zona. La movilización busca garantizar una respuesta rápida en caso de que la Casa Blanca lo considere necesario.
Mientras tanto, el presidente estadounidense, Donald Trump, se reunió este viernes con los principales miembros del Consejo de Seguridad Nacional para evaluar la situación en la región. Aunque no se han difundido detalles sobre las discusiones, se espera que el gobierno estadounidense mantenga una postura firme ante posibles represalias iraníes.
Redirección de sistemas antiaéreos hacia Oriente Medio
En un contexto de creciente inestabilidad, el secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, confirmó ante el Comité de Asignaciones del Senado que Washington ha desviado sistemas antidrones originalmente destinados a Ucrania para reforzar a sus tropas en Oriente Medio.
«Para priorizar la seguridad de Estados Unidos y sus ciudadanos, incrementaremos el despliegue de defensas antiaéreas no tripuladas en nuestras bases y tropas si percibimos una amenaza potencial. Dada la situación actual, esto ha sido y seguirá siendo una prioridad para nosotros», declaró Hegseth.
Ataque israelí a Irán
El ataque israelí, descrito por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) como una operación a gran escala, involucró a más de 200 aviones de combate que lanzaron más de 300 proyectiles contra un centenar de objetivos en Irán. Aunque las autoridades iraníes no han detallado los daños, se teme que el incidente desencadene una nueva escalada de violencia en la región.
Analistas internacionales advierten que el despliegue militar estadounidense podría ser una señal de preparación ante un posible conflicto más amplio, mientras la comunidad internacional sigue con preocupación los acontecimientos.



