Primicias24.com– Una multitud sin precedentes colmó este miércoles la Plaza de Mayo en un masivo acto de apoyo a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien, desde su residencia en San José de Calafate, envió un contundente mensaje: «Vamos a volver».
Más de un millón de personas, según estimaciones, se congregaron en el corazón político de Argentina para expresar su respaldo a la líder del peronismo, en una movilización que quedará marcada en la historia del país. La jornada comenzó con la entonación del Himno Nacional, seguida de consignas y cánticos, entre los que resonó con fuerza: «¡Vamos a volver!».
«Pueden encerrarme a mí, pero no a todo el pueblo argentino»
Desde su domicilio, donde cumple restricciones judiciales que le impiden incluso asomarse al balcón, Cristina Fernández dirigió un emotivo discurso. Con tono sereno pero firme, aseguró: «Este modelo no tiene futuro, saben que se cae y por eso estoy presa. Pero hay algo que tienen que entender todos: pueden encerrarme a mí, pero no a todo el pueblo argentino. Están asustados».
La expresidenta agradeció el apoyo de sus seguidores y criticó duramente el proceso judicial en su contra, al que calificó de «infame» y «corrupto». «He soportado este proceso que se arrastra desde hace años y que llegó a su fin con la misma corrupción con la que empezó», afirmó.
Un llamado a la organización y la resistencia
Fernández de Kirchner hizo un llamado a la militancia a mantenerse unida y organizada: «El pueblo argentino sabe ponerse de pie, resistir, organizarse, sabe luchar y también sabe volver». Aunque evitó dar precisiones sobre sus próximos pasos políticos, dejó en claro que no dará un paso atrás. «No sé qué me depara el futuro inmediato, pero sí sé algo: ya he pasado casi todo en esta vida», declaró.
La marcha, una de las más grandes en décadas, refleja la polarización que persiste en Argentina y reaviva el debate sobre el futuro político del kirchnerismo. Mientras los simpatizantes celebran el posible retorno de su líder, la oposición observa con preocupación el impacto de este movimiento en un escenario ya convulsionado.
Con un mensaje claro y una plaza repleta, Cristina Fernández dejó una promesa que resonará en los próximos meses: «Vamos a volver».



