Primicias24.com– Una tormenta política bipartidista sacude la capital estadounidense tras el bombardeo ejecutivo contra tres instalaciones nucleares en Irán. El Congreso ha alzado su voz para condenar la acción militar, calificándola como una «violación flagrante» de la Constitución de Estados Unidos, al no contar con la aprobación legislativa previa exigida por la Carta Magna.
Fisura Republicana:
La decisión presidencial ha provocado una inusual ruptura dentro del Partido Republicano. El congresista Thomas Massie (R-KY) lideró la crítica pública, declarando en redes sociales: «Esto no es constitucional», acompañando su mensaje con la comunicación oficial de la Casa Blanca anunciando el ataque. Massie recordó que la Constitución otorga «al Congreso la autoridad exclusiva para declarar la guerra», un principio que considera vulnerado por la acción unilateral del Ejecutivo. Fuentes en el Capitolio confirmaron que otros republicanos expresaron reservas similares en privado, aunque evitando declaraciones públicas inmediatas.
Exigencias Demócratas:
Por su parte, la oposición demócrata arremetió contra la falta de transparencia. Jim Himes (D-CT), miembro del Comité de Inteligencia de la Cámara Baja, subrayó: «Los congresistas deben tener voz en este tipo de asuntos antes de que caigan las bombas». La bancada demócrata anunció la preparación de una resolución formal para investigar las circunstancias del ataque y evaluar posibles consecuencias legales contra la Administración por violar las prerrogativas constitucionales del Legislativo.
Rechazo Ciudadano:
El malestar trasciende el Capitolio. Durante un acto público con el senador Bernie Sanders (I-VT), el presidente Trump fue abucheado masivamente al mencionar el bombardeo. Los asistentes corearon consignas contra la guerra, exigiendo el fin de las intervenciones militares y manifestando oposición a un conflicto con Irán. Sanders, crítico histórico de las intervenciones estadounidenses, aprovechó para recordar las «desastrosas consecuencias» de acciones pasadas en Irak y Afganistán.
Advertencia Constitucional:
Expertos jurídicos alertan sobre el peligroso precedente sentado. La acción militar sin autorización del Congreso, argumentan, erosiona el equilibrio de poderes y sienta bases para futuras acciones unilaterales del Ejecutivo, desafiando un principio fundamental de la democracia estadounidense.
La Casa Blanca enfrenta así una presión creciente para justificar la legalidad de su decisión ante un Congreso unido en su reclamo constitucional y una ciudadanía que expresó su rechazo en las calles.



