Primicias24.com.- Mientras el clima entre Caracas y Washington se vuelve cada vez más tenso, Venezuela ha comenzado a recibir nuevos equipos militares de fabricación rusa, parte de un paquete de cooperación acordado meses atrás entre ambos gobiernos. Los envíos incluyen sistemas antiaéreos de última generación y misiles portátiles, lo que consolida al país sudamericano como uno de los principales receptores de armamento ruso en la región.
Los primeros cargamentos, confirmados oficialmente por Moscú y Caracas, contienen unidades de defensa aérea Pantsir F-1 y Buk-M2E, además de miles de misiles portátiles Igla-S. Las autoridades venezolanas destacan que con este material se moderniza significativamente la capacidad de respuesta frente a amenazas externas, justo cuando Estados Unidos ha incrementado su presencia militar en el Caribe.
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, reconoció que ambos países mantienen una “cooperación constante” y recordó que existen compromisos contractuales de defensa vigentes. Desde Moscú también se ha mencionado la posibilidad de ampliar los suministros con sistemas de mayor alcance, como los misiles Kalibr o los hipersónicos Oréshnik, capaces de modificar el equilibrio estratégico regional.
El fortalecimiento de la alianza militar ruso-venezolana se enmarca en el acuerdo integral firmado en mayo, que amplía la cooperación bilateral en materia energética, tecnológica y de defensa. La portavoz de la cancillería rusa, María Zajárova, subrayó que su gobierno respalda la soberanía venezolana y advirtió que cualquier acción militar estadounidense agravaría las tensiones en lugar de resolverlas diplomáticamente.



