Primicias24- Después de 22 años, el Gobierno de Venezuela logró la repatriación desde Alemania de la sagrada piedra del pueblo pemón, llamada la Abuela Kueka.

La noticia fue dada el lunes por el canciller venezolano, Jorge Arreaza a través de su cuenta Twitter, donde expresó que “gracias a un acuerdo amistoso”, “la constancia del pueblo Pemón” y el esfuerzo del Presidente Nicolás Maduro, la Abuela Kueka llegará pronto a Venezuela.
Desatacó que serán varias semanas de viaje desde Berlín hasta Santa Cruz de Mapaurí, estado Bolívar.
En 2000 el Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), comenzó a gestionar a través del Ministerio para Relaciones Exteriores, los trámites correspondientes para su regreso, en virtud de considerarla Bien de Interés Cultural. Desde 2010, el Gobierno a través de la Cancillería, solicitaron a Alemania su devolución.
En 2018 viajaron a Berlín, 12 chamanes pemones para realizar un ritual de sanación a la roca. Hecho que concretó su retorno al suelo venezolano.

En febrero de 2019, el ministro para la Cultura, Ernesto Villegas, reiteró ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) la solicitud de repatriación de esta piedra al Parque Nacional Canaima, de donde fue extraída en 1998 –bajo el Gobierno de Rafael Caldera- por el creador plástico Wolfang von Schwarzenfeld para que formara parte de su instalación escultórica, denominada Global Stone en el parque metropolitano Tiergarten de Berlín.
Von Schwarzenfeld en 2012, estuvo de acuerdo con devolver este patrimonio ancestral, una vez que se aclararan «cuestiones de carácter legal y financiero». Exigió al Gobierno venezolano, una piedra de características similares a la que él sacó del país sin pagar un centavo en forma de «retrodonación».
La Abuela Kueka de 30 toneladas, es una anciana sabia y protectora del pueblo Pemón, cuyo significado se remonta a una historia de amor entre dos jóvenes indígenas. En el mismo lugar, está otra piedra que representa al abuelo, antepasados de la etnia.
Según la leyenda, un joven pemón de Tauperán se enamoró de la mujer más hermosa de la comunidad Macuchíes. Los amantes se fugaron, rompiendo las normas del Dios Makunaima, quien prohibía la unión entre ambos pueblos.
Molesto, el Dios los condenó a vivir eternamente convertidos en piedra. Desde su extracción, la comunidad interpreta los desequilibrios de la naturaleza como consecuencia de la ausencia del símbolo sagrado.
En 1994, la Unesco la declaró Patrimonio Natural de la Humanidad, mientras que en 2006, se convierte en bien de interés cultural gracias al IPC, debido a su valor simbólico y cosmogónico para la comunidad Pemón.

