Antonio Bermúdez: participación popular y contraloría social pilares de la revolución

Primicias24.com.- La Revolución Bolivariana, inspirada en el árbol de las cuatro raíces, representadas por ideario de Simón Bolívar, Simón Rodríguez, Ezequiel Zamora y Hugo Chávez, partera del Socialismo Bolivariano del siglo XXI, ha colocado a la participación popular y a la contraloría social como ejes fundamentales para la construcción de una democracia protagónica y revolucionaria. Estos mecanismos no sólo fortalecen el poder del Pueblo, sino que también garantizan la transparencia en la gestión pública, combatiendo la corrupción y asegurando que los recursos del Estado, de todos los venezolanos y venezolanas, beneficien a las mayorías históricamente excluidas.

Uno de los mayores logros de la Revolución Bolivariana ha sido romper con el modelo de democracia representativa, elitista y excluyente, para dar paso a una democracia participativa y protagónica. La Constitución de 1999, en su artículo 62, establece que el Pueblo es el soberano y tiene el derecho de intervenir directamente en la toma de decisiones. Esto se ha materializado fundamentalmente a través de los consejos comunales, las comunas, los CLAP y otras formas de organización popular, donde las comunidades deciden sobre sus prioridades en materia de salud, educación, vivienda y desarrollo social.
Esta participación no es un mero formalismo, sino una práctica revolucionaria que empodera a las comunidades, permitiéndoles ser sujetos activos de su propio destino. Como decía Chávez: «El pueblo no sólo debe ser gobierno, sino también poder».

Contraloría Social: Vigilancia Revolucionaria contra la Corrupción

Sin embargo, la participación popular no basta si no va acompañada de un control efectivo sobre la gestión pública. La contraloría social es el mecanismo mediante el cual el pueblo organizado supervisa, denuncia y exige transparencia en el uso de sus recursos. En el marco de la Revolución Bolivariana, este principio ha sido clave para combatir desviaciones burocráticas, actos de corrupción y sabotajes internos que han intentado debilitar el proceso revolucionario.

La Ley Orgánica de Contraloría Social, la Contraloría General de la República y las unidades de auditoría social en las comunidades constituyen avances y soportes fundamentales. Pero el verdadero poder de la contraloría radica en la conciencia y organización del Pueblo. Cuando las comunidades asumen su papel vigilante, se convierten en guardianes de la revolución, asegurando que cada bolívar invertido (dinero del Pueblo) cumpla su objetivo social.

Desafíos y Tareas Pendientes

A pesar de los avances, persisten desafíos. El burocratismo, la resistencia de sectores contrarrevolucionarios y corruptos enquistados en la burocracia revolucionaria y la guerra económica han intentado minar la confianza en las instituciones. Por ello, es necesario profundizar la formación política e ideológica del Pueblo, fortaleciendo los valores socialistas y la ética revolucionaria. Además, se debe garantizar que las denuncias ciudadanas tengan respuestas efectivas, sin impunidad para quienes traicionen los principios bolivarianos, sean quienes sean y caiga quien caiga, como bien lo han instruido nuestro Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros y el Secretario General del PSUV, vanguardia de la Revolución Bolivariana, capitán Diosdado Cabello Rondón.

La participación popular y la contraloría social son herramientas de emancipación, no concedidas por la élite, sino conquistadas por la lucha del Pueblo. En el marco de la Revolución Bolivariana, representan la esencia de un proyecto que busca transformar no sólo las estructuras económicas, sino también las relaciones de Poder. Sólo con un pueblo altamente organizado, ideologizado, vigilante y comprometido, se podrá defender y seguir avanzando hacia la construcción del Socialismo Bolivariano del Siglo XXI, cumpliendo el sueño de Chávez.

¡EL PUEBLO UNIDO JAMÁS SERÁ VENCIDO!

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