Primicias24.com.- Un grupo de investigadores españoles ha publicado estos resultados en la revista American Journal of Clinical Nutrition.
Según el artículo, las personas obesas perciben menos el sabor de los alimentos que las que no lo son, y esto podría tener una influencia genética, lo que puede ser determinante para diseñar dietas personalizadas más eficaces.
El trabajo, que se ha llevado a cabo con una muestra de 381 hombres y mujeres, ha sido realizado por un equipo del Centro de Investigación Biomédica en Red de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBEROBN) de la Universidad de Valencia.
En concreto, los científicos han demostrado una relación inversa entre el peso, obesidad y perímetro de la cintura y la percepción del sabor, aunque reconocen que los resultados “no permiten saber si esta relación es causa o consecuencia”, informó hoy el CIBEROBN.
“Por un lado, conclusiones recientes en ratones han demostrado que la inflamación que suele existir en la obesidad es capaz de destruir las papilas gustativas”, argumenta la investigadora del CIBEROBN y coordinadora del proyecto, Dolores Corella.
Al mismo tiempo, los científicos han identificado por primera vez un gen relacionado con la percepción del sabor denominado “LRRC2”, gracias al análisis del genoma de los participantes y que, curiosamente, también está vinculado al asma y otras enfermedades pulmonares.
Con estos resultados, el equipo científico pone de manifiesto la necesidad de tener en cuenta la capacidad de percepción de los distintos sabores por cada persona a la hora de pautar dietas para prevenir o tratar la obesidad.
Agencias
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