Primicias24.com- Muchas personas a nivel mundial han sido diagnosticadas con asma, en la vida cotidiana debes tener qué factores pueden provocar este trastorno. Por ello hoy te facilitaremos de razones para que tomes:
1-Un ambiente “de ciudad»
Está demostrado que un aire en el que haya muchas partículas provenientes de vehículos a motor y de fábricas (ozono, óxido nitroso y CO2) empeora la respiración de quienes tienen algún grado de asma.
También se cree que la contaminación puede originar esta enfermedad en personas que no han tenido ningún problema respiratorio.
2 -Algunos trabajos
Si la dificultad para respirar empieza siempre al llegar a tu trabajo, puedes tener asma ocupacional. Y es que se han identificado más de 300 sustancias que pueden provocarlo, reseña el portal web sabervivirtv.
Los farmacéuticos pueden enfermar por la exposición a medicamentos; en las peluquerías hay quien reacciona al entrar en contacto con productos que lleven formol o amoníaco; cereales, harinas, semillas o legumbres afectan a quienes trabajan en panaderías
3 – Los interiores muy cargados
Los ambientes con poca o nula ventilación, sobre todo si hay moquetas y alfombras, irritan el aparato respiratorio porque se pueden acumular polvo, ácaros y también humo de tabaco si se fuma dentro.
- Quienes ya tienen un principio de asma notarán que, en ese entorno, respiran bastante peor. Si te ocurre, no dudes en consultarlo para obtener un buen diagnóstico.
- Aprovecha la mañana para ventilar. Si ventilas pronto eliminas el dióxido de carbono acumulado, y hay menos contaminación en el exterior.
4- Las bajas temperaturas
En un ambiente frío (por ejemplo con aire acondicionado alto) resulta más difícil respirar por la nariz y se tiende a abrir la boca.
- Esto provoca que las vías respiratorias se resequen y los conductos se contraigan, dando lugar a tos, dificultad para respirar.
- El organismo de una persona asmática está más sensibilizado y, ante cualquier microorganismo extraño, reacciona con una inflamación.
- El reflujo genera tos y pitidos porque, cuando el contenido del estómago sube, algunas partículas se van hacia el pulmón.
- “La obesidad también puede inducir cambios en las vías respiratorias (remodelándolas, reduciendo la capacidad pulmonar…), causar alteraciones hormonales e inducir trastornos como el reflujo gastroesofágico o la diabetes tipo 2, que pueden conducir al asma”, sostiene el experto.
- Estos fármacos también poseen un efecto secundario que actúa contrayendo la musculatura de distintas partes del cuerpo, incluida la de las vías respiratorias, haciendo que estas se estrechen y el aire tenga más dificultad para entrar y salir.
- Lo mismo pasa con los betabloqueantes utilizados en problemas cardiológicos, que pueden provocar disminución del calibre de la luz de las vías aéreas y a veces desencadenar crisis de ahogo.
5- Un “simple” resfriado
Puede provocar que se desencadene una crisis respiratoria, al igual que en otras infecciones de tipo viral, como la gripe.
6 – La acidez crónica
Vale la pena tratar esa acidez porque, con el tiempo, ambas cosas pueden empeorar: tanto el reflujo como el asma.
7- Los kilos de más
Se han propuesto varios mecanismos para explicar por qué la obesidad aumenta el riesgo de sufrir este trastorno, “incluidos el incremento de mediadores inflamatorios y el estrés oxidativo”, explica a Saber Vivir el doctor Subhabrata Moitra, investigador de la European Respiratory Society y del ISGlobal Barcelona.
8 – Tomar ácido acetilsalicílico y ciertos antiinflamatorios
A priori esto parece contradictorio, ya que en el asma existe inflamación. Pero…
9 – El contacto con sustancias “fuertes”
Productos de limpieza, colonias con un aroma muy penetrante… pueden ser potentes irritantes para las vías respiratorias, haciendo que se desencadenen los síntomas.
- Si nadas, el cloro de las piscinas también puede provocar irritación de la vía aérea, un problema que puede llegar a ser muy grave en quienes padecen alergia. Decántate por piscinas en las que se utilicen otro tipo de sustancias, no tan agresivas, para desinfectar.
- Esto ocurre sobre todo al consumir productos como soja, huevos, pescado, frutos secos, leche y determinadas frutas cítricas.
10- Algunos alimentos
Aunque en el adulto no es tan frecuente ver crisis asmáticas inducidas por alimentos, no es improbable que sucedan.
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