Primicias24.com- El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un trastorno psiquiátrico de origen biológico que afecta a la capacidad del niño, adolescente o adulto para prestar atención a las acciones que realiza, regular su nivel de actividad e inhibir o frenar sus pensamientos o sus comportamientos.
Las características propias de esta condición son: estar en constante movimiento, levantarse, merodear sin sentido y ser capaces de aguantar una clase entera sentados.
En clase suelen molestar a los compañeros, porque cuando están sentados se mueven mucho en la silla, enredan con las manos y los pies, cambian mucho de postura, lo tocan todo y a menudo pierden o se le caen cosas al suelo.
Suelen hablar sin parar, son ruidosos y cuando están sentados dan golpecitos o canturrean.
Algunos padre suelen referirse a que los niños muerden o rompen los lápices y bolígrafos, desarman las cosas que tienen piezas y pierden o estropean algunas y luego ya no pueden volver a armarlas. A veces también muerden la ropa o tiran de `hilos` que tienen por lo que terminan destrozando muchas prendas.
Conforme los niños van creciendo la hiperactividad tiende a disminuir, pero aunque el movimiento desaparezca, a menudo verbalizan que se sienten inquietos o nerviosos por dentro. No obstante, encontramos la impulsividad como rasgo diferenciador de los niños con TDAH.
Los niños impulsivos presentan dificultades para inhibir o modular sus respuestas o reacciones inmediatas ante las situaciones. Con esto nos referimos a que les resulta complejo no hacer o decir lo primero que se les pasa por la cabeza y evidentemente no piensan en las consecuencias de sus actos o sus acciones.
El trastorno de hiperactividad con déficit de atención (THDA) a menudo comienza en la niñez. Sin embargo, puede continuar en la adultez y se diagnostica más en niños que en niñas.
No hay claridad sobre la causa de esta condición pero puede estar vinculado a los genes y a factores sociales o relacionados con el hogar.
Cómo tratarlo
La forma de tratar el «Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad» es modificar o compensar lo más posible aquellas conductas típicas que repercuten negativamente en la vida diaria del niño y de su familia. El objetivo principal es reducir su impulsividad e inquietud motriz y aumentar su atención, que son la fuente de sus principales problemas.
Para modificar determinadas actitudes, como laagresividad o la desobediencia, se emplean técnicas de cambio conductual que se apoyan en la psicología conductista. La base de todas ellas es la idea de que todo comportamiento es una forma aprendida de responder a determinadas circunstancias.
Tu actitud es fundamental a la hora de manejar la de tu hijo, ya que es la que le proporciona la información de si sus respuestas son adecuadas y sirven a sus propósitos o, por el contrario, debe sustituirlas por otras. Los padres pueden, sin darse cuenta, fomentar las respuestas inapropiadas.
Un ejemplo muy claro es cuando se cede a un capricho, que se ha negado en un principio, para contener una rabieta. La conclusión del niño en esta ocasión es clara (y muy lógica): «enfadándome, gritando y tirando las cosas consigo lo que yo quiero».
La forma más adecuada de ayudar a un niño hiperactivo a resolver sus problemas correctamente es entrenarle en los pasos que debe seguir, es decir, darle estrategias para que sepa cómo actuar.

