Primicias24.com- El estrés afecta la visión, aunque no de forma grave. Sin embargo, los estados crónicos sí suelen originar pérdida temporal de la vista y desencadenar otras patologías.
No es común que esto ocurra, pero es relativamente frecuente que produzca alteraciones visuales menores que disminuyen la calidad de vida.
El estrés crónico genera cambios en el sistema nervioso autónomo, provocando cambios en las hormonas y en la química del cuerpo. Las consecuencias podrían provocar en el peor de los casos, mutación en los genes.
La hormona del estrés, es el cortisol por lo tanto un estado de alta tensión, supone niveles elevados de esta sustancia que provoca desequilibrios en el sistema nervioso autónomo o simpático, así como alteraciones vasculares; factores que inciden en el desarrollo de enfermedades, como glaucoma o neuropatía óptica.
Visión borrosa: es uno de los síntomas comunes y se distingue de otros problemas oculares cuando se trata de un estado intermitente. Es decir, se presenta por momentos y luego remite.
La fotosensibilidad, el lagrimeo, la disminución de la visión lateral (particularmente cuando se está nervioso), flashes de luz y tics en el ojo son los síntomas que se manifiestan en las personas.
Los oftalmólogos recomiendan no pasar por alto ninguna de estas advertencias, especialmente si se presentan con frecuencia.


