¿Qué es la cirrosis y cuáles son sus tratamientos de prevención?

Primicias24.com- La cirrosis es una condición médica en la que el hígado está cicatrizado y permanentemente dañado. El tejido cicatricial reemplaza el tejido sano del hígado y evita que éste funcione normalmente. A medida que la cirrosis empeora, el hígado empieza a fallar.

La cirrosis, por lo general, no da señales ni tiene síntomas hasta que las lesiones hepáticas se hacen grandes. Cuando sí hay signos y síntomas, estos pueden incluir:

  • Fatiga
  • Aparición de hemorragias o hematomas con facilidad
  • Pérdida de apetito
  • Náuseas
  • Hinchazón de las piernas, los pies o los tobillos (edema)
  • Pérdida de peso
  • Picazón en la piel
  • Decoloración amarilla en la piel y los ojos (ictericia)
  • Acumulación de líquido en el abdomen (ascitis)
  • Vasos sanguíneos en forma de arañas en la piel
  • Enrojecimiento en las palmas de las manos
  • En las mujeres, ausencia o pérdida de periodos no relacionados con la menopausia
  • En los hombres, pérdida del deseo sexual, agrandamiento de los senos (ginecomastia) o atrofia testicular
  • Confusión, somnolencia y dificultad en el habla (encefalopatía hepática)

Las causas incluyen la enfermedad hepática alcohólica, la enfermedad del hígado graso no alcohólico, hepatitis C crónica y hepatitis B crónica.

Por lo general, el daño al hígado causado por la cirrosis no puede revertirse. Pero si la cirrosis hepática se diagnostica de manera temprana y se trata la causa, se puede limitar el avance del daño y, raramente, revertirse.

Reduce tu riesgo de padecer cirrosis siguiendo estos pasos para cuidar el hígado:

  • No bebas alcohol si tienes cirrosis. Si tienes una enfermedad hepática, debes evitar el alcohol.
  • Mantén una alimentación sana. Elige una dieta basada en vegetales, con abundantes frutas y verduras. Selecciona granos integrales y fuentes de proteínas magras. Reduce la cantidad de grasas y comidas fritas.
  • Mantén un peso saludable. Una cantidad excesiva de grasas en el cuerpo puede dañar tu estómago. Consulta con tu médico sobre un plan para perder peso si eres obeso o tienes sobrepeso.
  • Reduce el riesgo de hepatitis. Compartir agujas y tener relaciones sexuales sin protección puede aumentar el riesgo de hepatitis B y C. Pregúntale a tu médico por las vacunas contra la hepatitis.

Aunque no existe un tratamiento que sea capaz de eliminar por completo la cirrosis, sí se suelen llevar a cabo intervenciones para aliviar los diversos síntomas:

  • Cambios en el estilo de vida: Evitar el alcohol en casos de alcoholismo o tratar de perder peso puede ayudar a que los síntomas no se agraven. También se recomienda una dieta nutritiva baja en sodio.
     
  • Medicamentos: Pueden retrasar el avance de algunos tipos de cirrosis o ayudar a aliviar síntomas como el dolor o el cansancio.
     
  • Disminuir la presión sanguínea: Esto se consigue mediante endoprótesis vasculares (unas pequeñas prótesis cilíndricas que se colocan en las paredes arteriales), y puede ayudar a aliviar problemas de retención de líquidos o sangrado venoso en el estómago y el esófago.
     
  • Mejorar el flujo de bilis: Mediante un endoscopio se estiran las vías biliares para extraer los cálculos biliares que obstruyan el paso de la bilis.
     
  • Trasplante de hígado: En los estados más avanzados de la enfermedad se puede plantear la sustitución del hígado.
     

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