Primicias24.com- Con respecto a los hábitos alimentarios y las dietas, hay casi tantas opciones como individuos; desde los veganos hasta los defensores de la carne. El catálogo es muy amplio, y algunas de ellas pueden resultar especialmente sorprendentes para muchos. Hoy hablaremos del crudivorismo o crudismo.
Según la Fundación Española de Nutrición, se basa en alimentos crudos como vegetales, semillas, leche, queso y huevos, de los que, “entre el 50 y el 100% deben mantenerse crudo con el fin de obtener los nutrientes de forma completa».
Las razones de muchos de los partidarios de esta dieta, son muy diversas, y pueden ser de naturaleza sanitaria o ética. Pero la mayoría de ellos coincide con que consumir principalmente alimentos crudos ayuda a tener una mejor salud.
Beneficios: Abundante en nutrientes. Una dieta de alimentos crudos tiende a ser rica en frutas, verduras, nueces y legumbres, todos los cuales son elementos básicos de una dieta saludable. Comer una variedad de estos alimentos proporciona muchas vitaminas, minerales y grasas saludables y proteínas.
Menos procesados: Los alimentos procesados tienden a ser más altos en sal, azúcares agregados y grasas saturadas poco saludables. Su consumo puede provocar inflamación de los vasos sanguíneos.
Pérdida de peso: El crudismo puede ayudar a la pérdida de peso. Esto se debe a que los alimentos crudos generalmente son bajos en calorías y los alimentos a base de plantas son ricos en fibra.
A pesar de los aspectos positivos, hay algunos alimentos, sobre todo los de origen animal, que no son seguros si se comen sin cocinar, ya que es durante la cocción cuando se destruyen parcial o totalmente los microorganismos y, como consecuencia, se reduce el riesgo de contraer enfermedades.
Según los Centros para el Control de Enfermedades, los productos animales sin cocinar tienen más probabilidades de causar intoxicación alimentaria, como la carne cruda o poco cocida, los huevos crudos o ligeramente cocidos, la leche cruda (no pasteurizada) y sus productos derivados o los mariscos crudos.
Además, consumir alimentos crudos reduce la posibilidad de aprovechar algunos nutrientes valiosos, como el licopeno y el betacaroteno, que se liberan más fácilmente cuando se cocinan.

